La presidenta del Instituto Estatal Electoral (IEE), Yanko Durán, consideró que el voto electrónico representa “el siguiente paso natural” en la evolución del sistema democrático; sin embargo, advirtió que su implementación aún enfrenta importantes retos, principalmente relacionados con la desconfianza ciudadana y la garantía de principios fundamentales del sufragio.

Durante su posicionamiento, la consejera señaló que, aunque el uso de la tecnología forma parte de la vida cotidiana especialmente entre las nuevas generaciones, todavía existe resistencia, particularmente entre sectores de mayor edad que conocen la historia y las razones por las cuales el sistema electoral mexicano cuenta con múltiples candados de seguridad.

“Para la juventud es muy natural tomar el teléfono y votar desde su casa; es más cómodo. Incluso creo que muchas personas jóvenes no acuden a votar porque les resulta poco práctico el esquema actual. El paso natural sería transitar hacia el voto electrónico”, expresó.

No obstante, subrayó que antes de dar ese paso es necesario convencer a la ciudadanía y fortalecer la confianza en herramientas como la urna electrónica, que incluso en su modalidad presencial todavía genera dudas.

Durán explicó que el principal desafío radica en salvaguardar dos principios esenciales: la libertad del voto y la no coacción al electorado. En el caso del voto por Internet, dijo, se debe garantizar que el sufragio se emita sin presiones y bajo condiciones plenamente seguras.

“Tenemos que buscar la forma de asegurar que se respeten estos principios. Nuestro sistema democrático está diseñado con muchas medidas de seguridad en boletas, casillas y cómputos, precisamente por nuestra historia”, puntualizó.

La presidenta del IEE destacó la importancia de ejercicios tecnológicos como los hackathones, en los que jóvenes especialistas pueden aportar soluciones innovadoras para reforzar la seguridad de los sistemas digitales. Consideró que estas iniciativas podrían ayudar a construir mecanismos confiables que permitan avanzar hacia el voto electrónico.

Actualmente, mencionó, son pocas las consejerías a nivel nacional que impulsan abiertamente el voto por Internet, y reconoció que, aunque su implementación es necesaria y deseable, no la ve cercana en el corto plazo.

“Si me preguntan si es necesario, sí lo es; pero no lo veo tan cercano. Ojalá me equivoque y pronto podamos transitar hacia el uso de tecnologías aplicadas a la jornada electoral. Imagínense qué fácil sería el cómputo”, concluyó.

Finalmente, reiteró que los principales obstáculos no son únicamente técnicos o legales, sino también sociales, derivados de la propia desconfianza ciudadana hacia los sistemas digitales en materia electoral.