Chihuahua, Chih.- De 150 calles cerradas que existían hace una década en la ciudad de Chihuahua, tanto de fraccionamientos privados como en colonias, actualmente hay alrededor de 295, de acuerdo con el Sistema de Información Geográfica del Municipio (Sigmun).
En estos casos existen ventajas y desventajas, ya que según el urbanista y arquitecto, Guillermo Monárrez Vota, hay más aspectos negativos el vivir bajo este esquema, tanto por costos, movilidad, accesibilidad, falsa sensación de seguridad y estatus.
Comentó que a principios de 2010 fue cuando comenzaron a notarse un crecimiento en cerradas debido a una situación de inseguridad que había en todo el país, por lo que muchos vecinos en diferentes lugares optaron por pedir a la autoridad municipal permiso para tener rejas y control de acceso.
Cuando él estuvo como director de Desarrollo Urbano y Ecología en el Municipio calculó que existían alrededor de 150 calles y fraccionamientos bajo este esquema, que tras finalizar su periodo en 2013, aún quedaban pendientes por aprobarse nuevos esquemas de este tipo.
El fenómeno ha crecido en las últimas décadas como respuesta a la percepción de inseguridad y a la búsqueda de entornos más tranquilos por parte de vecinos y desarrolladores inmobiliarios. Sin embargo, autoridades municipales han señalado en distintos momentos la necesidad de regular estos cierres para garantizar el derecho al libre tránsito, la adecuada conectividad urbana y el acceso oportuno de servicios de emergencia, así como la correcta prestación de servicios públicos.
Desde el Gobierno Municipal de Chihuahua han impulsado lineamientos para que los cierres cuenten con autorización, cumplan con criterios técnicos y no afecten rutas estratégicas de movilidad. La regularización implica, entre otros requisitos, la evaluación del impacto vial, acuerdos vecinales formales y la implementación de protocolos de acceso para ambulancias, bomberos y servicios básicos. No obstante, la diferencia entre el número total de cerradas y aquellas con permiso evidencia que persisten esquemas irregulares.
Especialistas en planeación urbana advierten que, aunque éstos pueden mejorar la percepción de seguridad a nivel micro, también fragmentan la ciudad, alargan recorridos y generan barreras para peatones y transporte público. En contraste, vecinos de colonias cerradas destacan la reducción de tráfico de paso y una mayor organización comunitaria como beneficios directos.
El municipio ha reiterado el llamado a los comités vecinales y administraciones de fraccionamientos para iniciar o concluir procesos de regularización, con el objetivo de equilibrar la búsqueda de seguridad y tranquilidad con el interés público de mantener una ciudad conectada, accesible y funcional.
En la ciudad de Chihuahua, y bajo los esquemas que observan en fraccionamientos con control de acceso vinculados al Gobierno municipal de Chihuahua y el Sigmun, vivir en zonas con caseta, enrejado y control de acceso puede analizarse a partir de los siguientes subtítulos.
Ventajas
La presencia de caseta y vigilancia genera una mayor sensación de seguridad; el control de accesos reduce intrusiones oportunistas y brinda percepción de protección; al limitar el tránsito de paso disminuyen el ruido y el flujo vehicular ajeno a la colonia; se propicia un entorno más tranquilo para la convivencia cotidiana; la cercanía entre vecinos facilita la organización comunitaria y la comunicación; el mantenimiento de áreas comunes suele ser más constante; la imagen urbana interna tiende a ser más ordenada; para ciertos compradores, este esquema incrementa el atractivo y el valor percibido de la vivienda.
Desventajas
Estos esquemas implican cuotas de mantenimiento para vigilancia e infraestructura; dichos costos pueden aumentar con el tiempo y generar tensiones entre vecinos; existe el riesgo de una falsa sensación de seguridad cuando la vigilancia no cuenta con protocolos claros, capacitación adecuada o tecnología funcional; el control de accesos puede retrasar la entrada de visitas, repartidores o servicios; en situaciones de emergencia, los filtros de acceso pueden representar un obstáculo adicional; la toma de decisiones colectivas sobre reglas, cuotas y control de entradas puede derivar en conflictos vecinales; desde una perspectiva urbana, el cierre de calles fragmenta la conectividad, alarga recorridos y puede complicar la prestación de servicios públicos; la calidad del esquema depende en gran medida de la capacidad de administración vecinal.
Tips
Conviene evaluar la seguridad real y no solo la percepción; es recomendable revisar los reglamentos internos, cuotas y mecanismos de rendición de cuentas antes de elegir vivir en un esquema cerrado; resulta clave contar con protocolos claros de acceso para servicios de emergencia; una gobernanza vecinal transparente y participativa ayuda a reducir conflictos; es importante valorar el propio estilo de vida, ya que un control de accesos estricto puede afectar la frecuencia de visitas y la comodidad cotidiana.
Fraccionamientos y calles cerradas identificadas y regulares
Hacienda Regina (Fraccionamiento); Bosques Boreales; Saratoga Residencial; Residencial Asturias; Residencial El León; Altozano El Nuevo Chihuahua y ampliaciones; Altozano (cluster Venado); Lomas Universidad III; Monticello II; Rincón de Las Lomas; Jardines del Sol; Valle del Sauco; Vendanova I; Vendanova II; Acequias de Tabalaopa I; Tracia Residencial II; Aires del Sur III; Altaria Residencial; La Galera (I–V); Ámbar; Torre Lumina.
También, Lomas Universidad IV y V; Atenas VI Rincones de Sierra Azul (I–IV); Bosques de San Pedro; Encornada del Valle; Los Encinos II; Rincones de San Francisco; Condominio Bosques de San Francisco (Etapa II-A); Dominion Residencial; Centro de Negocios Norte (mixto habitacional); Citadel; Misión del Valle II; Condominio Punto Alto; Cumbres de Robinson (II–IV); Residencial Albaterra II.
Además, El Mineral II Encordada del León; Escondida Los Nogales; Rincón de Paquimé; Real de Colinas; Alexandria; Gabriel Teporame; San Gabriel I; Villas de Nueva España (Etapa III); Rincones del Sacramento; Índigo; Jardines de San Agustín; Trento Residencial; Puerta del Valle V; Fraccionamiento Montolivo Residencial; Fraccionamiento Valle Escondido (con privadas y control de acceso); Fraccionamiento Aria Residencial (modelos Traviata / Gianni); Fraccionamiento Monteverde; Fraccionamiento Magenta; Rincón del Potrero (con control de acceso).
Otras cerradas están en Bosques del Valle; La Escondida; Puerta de Hierro; Fraccionamiento en Nombre de Dios (cerrado, caseta); Fraccionamiento Península; Bosques del Rejón; Bosque Real; Vistas de las Lomas; La Cantera; Torralba Residencial; Aragón / Rinconadas del Valle (variantes); Puerta de Hierro I; Rinconadas de la Sierra; Lomas del Valle I y II; Castilla Reliz / Fraccionamiento Cerrada Castilla; Rioja (privado); Quintas de San Sebastián; Residencial Albaterra.
También hay registro en Villa Toscana; Valle del Ángel; Privada Manuel González Cossío (ubicada en la Colonia Granjas, calle cortada/privada entre vialidades principales); Privada García Salinas (en colonia Granjas, segmentos cerrados con portones locales); Privada José María Mata (tramo en colonia Granjas, accesos restringidos a residentes); Paseos de Frisson (calle interna del Fraccionamiento Camino Real, con barreras); Paseos de Noriker (calle interna en Camino Real); Paseos Ecuestre (calle interna de fraccionamiento cerrado); Circuito de Arzúa (vía interna en Fraccionamiento Las Aldabas, con vigilancia o cierre según etapa).
Además están ubicadas en Calles internas del fraccionamiento Bosques de San Francisco (comunidad cerrada con accesos restringidos); calles internas en Asturias Residencial (desarrollo con control de acceso); internas en Valle Escondido (desarrollo con acceso restringido); cimas y circuitos internos en Castilla Reliz (zonas privadas con portón o vigilancia); vías de acceso en Fraccionamiento Bosques del Valle I y II (barreras o caseta); Campanario (vialidad/calle interna con acceso controlado en fraccionamiento); Privada del Campanario (cerrada con control de acceso).
Existe también en Cerrada del Campanario (calle privada con portón); Privada San Miguel (calle interna con acceso restringido); Cerrada San Gabriel (segmento cerrado de uso residencial); Privada de los Olivos (calle privada con control vecinal); Cerrada Santa Fe (calle interna con portón); Privada de las Haciendas (acceso restringido para residentes); Cerrada del Roble (calle cerrada dentro de fraccionamiento); Privada del Valle (calle interna con control de acceso).
