Chihuahua, Chih.- El subdirector de Bomberos y Rescate de Chihuahua, Carlos Martínez Torres, reconoció que es complicado ingresar a calles cerradas con portones, rejas y fraccionamientos privados con acceso controlado al momento que han tenido que atender una emergencia en la que deben actuar rápidamente.
Detalló que por este motivo, las corporaciones de seguridad participan en las reuniones que realizan el Comité y la Comisión de Desarrollo Urbano cuando reciben una propuesta de nuevos desarrollos bajo estos esquemas o solicitudes de privar alguna vialidad por parte de habitantes.
Martínez Torres explicó que este tipo de colonias representan un obstáculo real para la atención de emergencias por parte de los cuerpos de auxilio, ya que en algunos casos no logran acceder con facilidad, ya sea por el tamaño de las entradas, la falta de protocolos de apertura inmediata o la ausencia de vigilancia que pueda accionar los portones en momentos críticos.
“Muchas veces la unidad no cabe o tenemos que esperar a que alguien abra el portón, o que lo hagan por medio del celular y a veces con un código de acceso. En una emergencia, cada minuto cuenta”, comentó el subdirector de Bomberos.
Dijo la mayoría de los servicios que atienden en este tipo de zonas corresponden a fugas de gas, lo que representa un riesgo latente para la población.
Advirtió que la demora en el ingreso puede agravar este tipo de situaciones, ya que una fuga no controlada puede derivar en explosiones, intoxicaciones o incendios de gran magnitud.
“Hasta ahora no ha ocurrido una tragedia, pero no podemos esperar a que pase algo grave para corregir estas deficiencias. Si en una situación de incendio masivo o gente en riesgo, nosotros tiramos el portón y no pedimos permiso, porque lo primero es controlar y salvar vidas”, expresó.
Ante esta problemática, explicó que participa activamente en las mesas de análisis del Comité de Desarrollo Urbano y en la Comisión de Desarrollo Urbano municipal, donde revisan propuestas de nuevos fraccionamientos y solicitudes vecinales para cerrar vialidades.
Entre los lineamientos técnicos que están exigiendo a los nuevos desarrollos destacan los accesos con un mínimo de 4.5 metros de anchoy altura de cinco metros para permitir el paso de unidades de emergencia. Además de carriles de entrada y salida independientes, para evitar maniobras en reversa de las unidades de rescate, así como el Dictamen Técnico de Bomberos que autoriza la viabilidad del cierre de una vialidad.
“Muchas veces la unidad no cabe o tenemos que esperar a que alguien abra el portón, o que lo hagan por medio del celular y a veces con un código de acceso. En una emergencia, cada minuto cuenta”
Carlos Martínez Torres, subdirector de Bomberos y Rescate
Han propuesto que los accesos cuenten con sistemas de apertura de emergencia, como botones de pánico o mecanismos automáticos que permitan a corporaciones de seguridad y rescate abrir los portones de manera inmediata, sin depender de guardias o residentes.
Manifestó que muchas personas optan por vivir en fraccionamientos cerrados bajo la idea de mayor seguridad; sin embargo, advierten que esta percepción puede ser engañosa cuando hablan de emergencias.
“Muchas veces pensamos que estamos más seguros porque están cerrados, pero no siempre es así. En una fuga de gas, un incendio o una emergencia médica, el acceso rápido puede salvar vidas”, comentó.
Como parte de la estrategia para reducir riesgos, corporaciones de seguridad y cuerpos de rescate participan en reuniones interinstitucionales para evaluar nuevos proyectos inmobiliarios. El objetivo es garantizar que los esquemas de acceso controlado no pongan en riesgo la integridad de los habitantes ni obstaculicen el trabajo de los servicios de emergencia.
Las autoridades hicieron un llamado tanto a desarrolladores como a comités vecinales a priorizar la seguridad operativa, recordando que cerrar una calle o colocar un portón sin cumplir con los lineamientos técnicos puede retrasar la atención en situaciones donde cada segundo es vital.
