Chihuahua, Chih.- Odilón López Ramírez volvió a sonreír como quien recupera una promesa. A sus 16 años, carga en su piel la memoria de un accidente que le cambió la vida. Hace poco más de un año perdió ambas piernas al caer de un tren en Nogales, Sonora, mientras intentaba cruzar hacia Estados Unidos. La violencia del golpe le arrebató no sólo su movilidad, sino la certeza de un futuro tranquilo.

Originario de Batopilas, Odilón es el menor de siete hermanos. Su recuerdo más punzante no es el golpe de la caída en los rieles del tren, sino los días y meses posteriores: primero la inmovilidad en una cama, luego la adaptación a una silla de ruedas que le hacía sentir todo lo que ya no podía alcanzar. En ese momento crítico apareció la intervención del DIF estatal de Chihuahua. Gracias a su programa permanente de donación de prótesis, Odilón fue canalizado vía autoridades locales hasta el Centro de Rehabilitación Integral en Cuauhtémoc, donde un equipo de técnicos y especialistas trabajó para devolverle algo más que miembros: le devolvieron posibilidades de volver a tener independencia, de realizar actividades cotidianas, y, en resumen, de retomar sus sueños y metas.

“Creí que ya no volvería a caminar nunca”, dijo Odilón con voz contenida, una frase que resume la desesperanza de quien siente que su mundo quedó detenido en un instante. Sus ojos revelan el peso de quien ha visto truncados sus sueños, pero también la expectativa por lo que puede venir tras la colocación de su primera prótesis.

La prótesis de la pierna derecha, hecha a la medida de su cuerpo y de su historia, fue entregada este pasado lunes en una ceremonia pequeña pero muy cargada de emoción, realizada en el Centro de Rehabilitación Integral en Cuauhtémoc, dependiente del DIF estatal.

Para Odilón, recibir esta prótesis no fue sólo colocarse un aparato. Fue como abrir una puerta cerrada: sentir de nuevo el peso del pie, realizar poco a poco ejercicios de fuerza y movilidad.

De acuerdo con Andrea Diego Fierro, coordinadora del CREI Cuauhtémoc, en unos meses estará lista la prótesis para la pierna izquierda, completando así la restauración física que tanto anhela Odilón.

El impacto de la donación va más allá de la funcionalidad. Para Odilón, la prótesis representa la posibilidad de retomar estudios, acompañar a su familia en las labores diarias y volver a soñar con su futuro, sin estar postrado en una cama o depender de una silla de ruedas.

Acceder al programa de prótesis del DIF estatal es un proceso diseñado para llegar a quienes han sufrido la pérdida de una extremidad inferior. Las personas interesadas pueden acercarse a las oficinas del DIF municipal para ser valoradas y recibir canalización; en casos de comunidades alejadas, las autoridades locales y los centros de salud realizan referencias.

El proceso incluye evaluación médica, toma de medidas en el Centro de Rehabilitación Integral y la fabricación a la medida sin costo para el beneficiario, todo coordinado por el DIF estatal para garantizar seguimiento y adaptación continua.

Cabe señalar que el DIF estatal entrega un promedio de ocho prótesis por mes, ya que cada una de ellas fabricada a la medida y con las necesidades específicas de cada beneficiario. (Alejandra Sánchez / El Diario)