Chihuahua, Chih.- La activista Luz Estela “Lucha” Castro Rodríguez, informó a través de sus redes sociales que tomó la decisión de vender la mitad del inmueble que alberga al Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm) y El Barzón.
En su publicación de Facebook, con fecha del 28 de junio, agradeció a al equipo del Cedehm, integrado por Alma Gómez, Gabino Gómez, Minerva Maese y Ruth Fierro, por su comprensión y respeto durante el proceso de venta del 50 por ciento del edificio.
Detalló que esa decisión ya la habían externado a los colaboradores de la organización desde enero de este año y ahora decidió hacerla pública por la responsabilidad ética que tiene hacia la sociedad que, durante 40 años hizo uso de dicho espacio.
Indicó que la determinación de vender derivó de diversas situaciones que vienen desde 2019, cuando migró a Barcelona para estar cerca de sus hijos y nietos tras ser diagnosticada de cáncer en con metástasis y etapa cuatro.
Añadió que esta nueva realidad la obliga a ingresar al hospital cada tres semanas para recibir sus tratamientos, con 74 años de edad, mientras que su esposo Luis, ya cuenta con 84 años.
“Una realidad que me obligó a mirar el tiempo, la fragilidad y las prioridades desde otro lugar, cuando la enfermedad y la vejez llegan, revelan con mayor nitidez aquello que durante años defendimos con el cuerpo y el alma, las decisiones dejan de responder a la lógica de la posesión y empiezan a responder a una ética del cuidado, de la autonomía y de la dignidad hasta el final de la vida”, dijo la activista en su escrito.
Por ello, decidió vender su casa y en enero pasado tomó la decisión de disponer de la parte del edificio ubicado en la avenida Juárez y La Junta que le correspondía, aunque con dolor, aseguró.
“Ahí reí, dudé, bailé, amé, lloré a solas y acompañada. Ahí aprendí a no ser indiferente frente al dolor del pueblo herido en el camino. Ahí confirmé que la defensa de los derechos humanos no es construida solamente con ideas, sino con presencia, escucha, solidaridad y comunidad.
Explicó que las oficinas del Cedehm continuarán funcionando en la otra parte del edificio, donde seguirá desarrollándose su trabajo de defensa y acompañamiento. También expresó a las víctimas una disculpa por el dolor que esta decisión les haya causado.
“Sé que esta decisión puede generar dolor, sorpresa o preguntas legítimas. Sé también que muchas personas pasarán frente a ese lugar emblemático y encontrarán que una parte del edificio está siendo transformada o demolida. Por eso considero importante hablar con honestidad y explicar que no fue una decisión tomada desde el olvido, el egoísmo o la indiferencia”.
Reiteró que vender una parte del viejo edificio fue una de las decisiones más dolorosas de su vida, pero nunca fue un acto de abandono, sino una decisión tomada entre lágrimas para poder seguir caminando junto a su esposo, sin depender económicamente de sus familia.
