Chihuahua.- El uso de la Inteligencia Artificial (IA) entre estudiantes universitarios es un tema de creciente atención en la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), donde su incorporación al aprendizaje, así como los retos que implica su utilización en contextos académicos, forman parte del debate actual dentro de la institución.
De acuerdo con la maestra Martha Mier, directora Académica de la UACH, la tecnología ya no puede entenderse como un elemento externo al proceso educativo, sino como una herramienta presente que también exige responsabilidad y comprensión por parte de la comunidad estudiantil.
En el marco de los procesos de admisión y la formación universitaria, la académica subrayó que la universidad ha tenido que adaptar protocolos no sólo para garantizar la organización de evaluaciones, sino también para atender situaciones derivadas del uso de dispositivos tecnológicos avanzados, entre ellos aquellos vinculados a la Inteligencia Artificial.
En este sentido, explicó que los procedimientos institucionales están diseñados con anticipación para responder a distintos escenarios, incluyendo aquellos relacionados con el uso indebido de herramientas tecnológicas durante los exámenes.
“Los protocolos los tenemos trabajados con antelación, no estamos esperando a que la situación suceda para ver qué hacemos una vez que ocurra cualquiera de las situaciones, en este caso el uso de aparatos con IA”, señaló Mier, al enfatizar que la universidad cuenta con mecanismos establecidos para la detección y atención de este tipo de casos.
La directora académica explicó que la aplicación de exámenes de admisión no es un evento aislado, sino un proceso que requiere meses de preparación, coordinación y capacitación de múltiples equipos humanos.
Desde la logística de acceso hasta la distribución de estudiantes en aulas, cada etapa está estructurada para garantizar condiciones equitativas, en las que el desempeño dependa exclusivamente del esfuerzo de cada aspirante.
En este contexto, la institución ha reforzado la importancia del respeto a las normas establecidas, particularmente en lo que se refiere al uso de dispositivos electrónicos o herramientas tecnológicas durante las evaluaciones. Mier detalló que la detección de cualquier irregularidad, incluyendo el uso de inteligencia artificial o dispositivos como celulares, relojes inteligentes o lentes con tecnología integrada, activa de inmediato los protocolos correspondientes.
“Cuando detectamos situaciones que pueden estar relacionadas con el uso de aparatos con inteligencia artificial, activamos los protocolos ya previamente establecidos”, afirmó, al destacar que estas medidas pueden derivar en distintos procedimientos, incluida la cancelación del examen, dependiendo de la gravedad del caso.
La académica puntualizó que dicho proceso no es arbitrario, sino el resultado de una serie de etapas que incluyen la detección, el levantamiento de incidencias, la evaluación de las situaciones y la toma de decisiones colegiadas.
Todo ello, dijo, con el objetivo de preservar la equidad entre los aspirantes y garantizar que todos compitan bajo las mismas condiciones.
“Es decir, la cancelación es parte de las posibles situaciones en las que estamos, porque obviamente es una serie de etapas previas: la detección, qué está pasando en el momento, el levantamiento de las actas o incidencias correspondientes y la integración de decisiones colegiadas”, explicó.
Más allá del enfoque regulatorio, Martha Mier también destacó la dimensión educativa de la Inteligencia Artificial dentro de la UACH. Afirmó que la institución reconoce su potencial como una herramienta que puede fortalecer el aprendizaje, ampliar capacidades y apoyar el desarrollo de nuevas habilidades entre los estudiantes.
En ese sentido, recordó que desde 2024 la universidad ha impulsado la actualización de sus planes de estudio, con el rediseño de programas académicos en los que ya es parte de los contenidos formativos. Actualmente, señaló, 57 programas de licenciatura incorporan estos estándares.
Uno de los espacios donde introducen este conocimiento es la asignatura de Cultura Digital, la cual es parte de la formación básica universitaria. A través de esta materia, los estudiantes comienzan a familiarizarse con conceptos relacionados con la tecnología y la Inteligencia Artificial, independientemente de su carrera. “Es importante también determinar que no todas las personas llegan con el mismo nivel de conocimiento, entonces empieza este mecanismo de construcción”, explicó Mier, al señalar que el objetivo es nivelar competencias y preparar a los estudiantes para el uso adecuado de estas herramientas.
La directora académica enfatizó que la IA no se concibe como un recurso prohibido dentro del entorno universitario, sino como una herramienta cuyo uso debe entenderse dentro de marcos formativos claros. Sin embargo, reiteró que su utilización en contextos de evaluación está sujeta a regulaciones estrictas para garantizar la integridad académica. “Es evidente que dependiendo del momento se deben aplicar los protocolos universitarios”, concluyó.
En este panorama, la UACH enfrenta el reto de equilibrar la incorporación de nuevas tecnologías con la preservación de principios académicos fundamentales, mientras la IA continúa transformando la manera en que los estudiantes aprenden, investigan y se desarrollan profesionalmente dentro del aula universitaria.
