Chihuahua, Chih.- En los rincones de Chihuahua, donde el ajetreo urbano suele opacar las sutilezas del entorno, Rubén García Montero encuentra la belleza en lo cotidiano.
Sentado en el suelo, apoyado contra un ventanal de cristal y sobre una pequeña mochila y una manta doblada, Rubén se abstrae del mundo exterior para concentrarse en el trazo de su lápiz.
No necesita de grandes estudios ni caballetes sofisticados; le basta un sobre de papel como soporte y su ferviente amor por la creación.
De oficio electricista, Rubén ha dedicado años de su vida a los circuitos y cables, pero son sus ratos libres los que alimentan su espíritu.
Se define a sí mismo como un artista autodidacta, alguien que no pasó por las aulas de una escuela de arte, sino que recibió su talento directamente de una fuente superior.
"Es un don que Dios me dio", afirma con sencillez.
Su obra es un reflejo de su admiración por la naturaleza: pájaros, flores y todo aquello que compone la creación divina.
En la imagen fotográfica se le ve concentrado en un dibujo de flores violetas y un girasol, capturando colores vivos que contrastan con el gris del pavimento que lo rodea.
“Es un don que Dios me dio”
Para Rubén, el arte no es una mercancía de lujo, sino un puente de conexión con la gente. A pesar de que realiza retratos por encargo y pinta "lo que la gente quiera", mantiene una ética personal muy clara: no pinta imágenes religiosas, como vírgenes o santos.
Sin embargo, su fe impregna cada conversación y cada trazo.
La objetividad de su labor se traduce en precios que sorprenden por su accesibilidad. "Las doy baratas... como en 150 pesos", comenta, explicando que su intención es que las personas valoren que se llevan "arte de a de veras", no una simple copia o una impresión en papel.
Su mercado es la gente de a pie, como aquella señora que, cautivada por una obra aún inconclusa, le prometió volver a las 03:00 de la tarde para llevársela en cuanto el último detalle estuviera listo.
Rubén sigue ahí, entre cables y pinceles, en la calle, demostrando que para ser artista sólo se necesita observar con amor la creación y tener la generosidad de plasmarla para los demás.
