Chihuahua, Chih.- La distracción al volante, el exceso de velocidad y la omisión de señales de alto continúan cobrando factura en las calles de la capital. Tan sólo durante los primeros cuatro meses de 2026, las autoridades han registrado mil 764 accidentes relacionados con estas conductas, además de 154 percances provocados por automotores en estado de ebriedad, una problemática que sigue representando un riesgo constante para automovilistas, peatones y usuarios de la vía pública.
Los números reflejan una realidad preocupante en una ciudad donde, en las últimas semanas, múltiples accidentes han vuelto a encender las alertas sobre la necesidad de fortalecer la cultura vial y el respeto al reglamento de tránsito.
De acuerdo con los registros oficiales, entre enero y abril de 2026 fueron contabilizados 532 accidentes ocasionados por distractores del conductor, 427 por exceso de velocidad y 651 por omitir una señal de alto. A estas cifras se suman 154 hechos de tránsito vinculados al consumo de alcohol.
Aunque el acumulado de este año aún está por debajo de las cifras registradas durante todo 2025, el comportamiento de las principales causas de accidentes permite dimensionar la magnitud del problema.
Durante el año pasado se reportaron mil 283 accidentes provocados por distracción del guiador, convirtiéndose en una de las principales causas de siniestros viales. Asimismo, hubo mil 080 por omitir alto, mil 066 por exceso de velocidad y 503 relacionados con conductores en estado de ebriedad.
Al realizar una comparación, puede observarse que en apenas cuatro meses de 2026 ya han alcanzado el 41 por ciento de los accidentes por distracción registrados en todo 2025. En el caso de los percances por exceso de velocidad, la cifra actual representa alrededor del 40 por ciento del total anual del año anterior.
Sin embargo, el dato que más llama la atención corresponde a la omisión de señales de alto. Con 651 accidentes registrados al cierre de abril, ya se acumula más del 60 por ciento de todos los casos reportados por esta causa durante 2025, lo que sugiere una incidencia particularmente elevada en los primeros meses del año.
En cuanto a los accidentes relacionados con el consumo de alcohol, los 154 casos contabilizados representan cerca del 31 por ciento de los 503 registrados durante el año pasado. Aunque la cifra es menor en términos absolutos, las autoridades insisten en que conducir bajo los efectos del alcohol continúa siendo una de las conductas de mayor riesgo debido a las consecuencias que puede generar.
Especialistas en movilidad señalan que detrás de estos números existe un patrón recurrente: conductores que utilizan el teléfono celular mientras manejan, personas que intentan ganar tiempo excediendo los límites de velocidad y automovilistas que desatienden señalamientos básicos de tránsito. Estas acciones, que en muchas ocasiones parecen menores, pueden derivar en accidentes con daños materiales, lesiones graves e incluso pérdidas humanas.
Los recientes percances ocurridos en distintos puntos de la ciudad han puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de reforzar la educación vial y la vigilancia en las calles. Aunque las campañas preventivas y los operativos de tránsito han buscado reducir los riesgos, las estadísticas muestran que persisten conductas que siguen generando una alta incidencia de accidentes.
A medida que avanza 2026, el comportamiento de estas cifras será un indicador clave para evaluar la efectividad de las medidas implementadas por las autoridades. Mientras tanto, los datos dejan claro que la combinación de distracciones, velocidad, falta de respeto a los señalamientos y conducción bajo los efectos del alcohol continúa siendo uno de los principales desafíos para la seguridad vial en la capital.
