La gobernadora del estado, María Eugenia Campos Galván, elevó el tono al Gobierno federal con el tema del “narcogobierno”, advirtiendo que ella está en contra de cualquier incursión extranjera, pero si ésta ocurre, sería responsabilidad de la 4T.
La declaración de la mandataria estatal ocurre en un contexto de confrontación con la federación que está negada a atender las solicitudes de entrega de Rubén Rocha Moya y otros personajes vinculados con la 4T.
“Una eventual incursión extranjera o la pérdida del T-MEC sería responsabilidad de Morena”
MARÍA EUGENIA CAMPOS, Gobernadora de Chihuahua
La mandataria acusó al Gobierno federal de poner en riesgo la soberanía nacional, la relación con Estados Unidos y la estabilidad económica del país al proteger a funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
A través de un mensaje difundido ayer en redes sociales, la mandataria estatal sostuvo que esa protección ha provocado que en el vecino país cobre fuerza la discusión sobre posibles acciones contra los cárteles mexicanos.
Campos Galván afirmó que mientras el Gobierno de México apuesta al silencio, fuera de las fronteras nacionales desarrollan una conversación delicada para el futuro del país. Señaló que en las últimas semanas distintos actores políticos estadounidenses han hablado abiertamente sobre la posibilidad de emprender acciones unilaterales en territorio mexicano contra organizaciones criminales y de incorporar los temas de seguridad a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La gobernadora recordó que recientemente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió que no le preocuparía la desaparición del acuerdo comercial y dejó abierta la posibilidad de recurrir a operaciones militares terrestres contra los grupos del narcotráfico asentados en México. Ante ello, expresó su rechazo absoluto a cualquier intervención militar extranjera y aseguró que la soberanía nacional no admite concesiones ni matices.
No obstante, sostuvo que la discusión que hoy ocurre en Estados Unidos no surgió de manera espontánea. Atribuyó ese escenario a lo que calificó como una estrategia del régimen morenista para proteger a gobernantes y funcionarios señalados por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado. También cuestionó que existan personajes con solicitudes de captura que permanecen bajo resguardo político sin que la ciudadanía conozca el avance de las investigaciones.
La titular del Ejecutivo estatal también criticó la actuación de las instituciones encargadas de procurar justicia. Afirmó que las fiscalías concentran esfuerzos en perseguir a quienes enfrentan al crimen organizado mientras mantienen intactos a funcionarios acusados de sostener relaciones con grupos del narcotráfico. A su juicio, esa conducta alimenta la impunidad y debilita la capacidad del Estado para combatir a las organizaciones criminales.
Campos Galván rechazó además el discurso que, desde el oficialismo, apela a la defensa de la patria para responder a las críticas. Consideró que la soberanía nacional no se protege mediante consignas políticas, sino con el cumplimiento estricto de la ley, el fortalecimiento del Estado de derecho y la ruptura de cualquier vínculo entre el poder político y el crimen organizado.
La gobernadora pidió al Gobierno federal dejar de buscar responsables fuera del país y concentrarse en combatir la impunidad. En ese contexto, sostuvo que la principal amenaza para la soberanía mexicana no proviene de gobiernos extranjeros, sino de la infiltración del crimen organizado en espacios de poder. Incluso afirmó que el auténtico entreguismo consiste en permitir que los grupos criminales ejerzan influencia sobre las decisiones políticas y las instituciones públicas.
Asimismo, advirtió que la negativa de las autoridades federales a procesar a integrantes de su propio movimiento podría traer consecuencias graves para México. Señaló que una eventual incursión extranjera en territorio nacional o la pérdida del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá tendrían efectos directos sobre millones de empleos, empresas y familias mexicanas. En ese sentido, responsabilizó exclusivamente al Gobierno de Morena y a la llamada Cuarta Transformación de cualquier escenario de esa naturaleza.
Finalmente, Campos Galván llamó a los ciudadanos a no aceptar lo que describió como un falso patriotismo y los exhortó a exigir el cumplimiento de la Ley. La mandataria demandó que las autoridades entreguen a Rocha Moya y a quienes resulten responsables de presuntos vínculos con el crimen organizado, además de impulsar investigaciones públicas y transparentes sobre todos los funcionarios señalados.
Aseguró que el desarrollo económico, la seguridad y la libertad de las familias mexicanas dependen de que el Estado recupere la confianza ciudadana mediante la aplicación imparcial de la justicia. “Al régimen morenista, al régimen de la 4T, les recordamos que la patria es primero, no su partido”, concluyó.
