Chihuahua, Chih.- La mitad de los establecimientos dedicados al reciclaje registrados por la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología del Municipio de Chihuahua fueron clausurados ayer tras una revisión de la dependencia en coordinación con Protección Civil Municipal.
Los cierres fueron por diversos incumplimientos en la normatividad, así como factores de riesgos que pudieran presentarse, como incendios o alguna otra circunstancia que ponga en peligro a los ciudadanos.
En la capital, hay 20 negocios de este giro registrados por la autoridad municipal; sin embargo, durante la semana pasada los inspectores visitaron 16 de ellos ubicados en distintos sectores, durante las que revisaron la documentación y permisos necesarios para su operación.
Como resultado, fueron clausurados 11 establecimientos al no acreditar la documentación requerida para su funcionamiento, principalmente la Resolución de Impacto Ambiental y la Licencia de Uso de Suelo.
Este tipo de operativos tienen como finalidad garantizar que las actividades comerciales e industriales sean en apego a la normativa, contribuyendo a la seguridad de la población, la protección del medio ambiente y el ordenamiento urbano de la ciudad.
Un ejemplo de incidentes fue el incendio ocurrido aquel 26 de abril en una recicladora ubicada en el cruce de la avenida Juan Pablo II y calle 57, una de las emergencias industriales más importantes del año en la capital.
Las llamas consumieron gran parte de las instalaciones de la empresa Procesadora y Recicladora de Materiales Industriales, donde almacenaban alrededor de 160 toneladas de plástico. La enorme columna de humo negro fue visible desde distintos puntos de la ciudad y obligó a movilizar a cerca de 230 elementos de diversas corporaciones.
Bomberos, Protección Civil, Policía Municipal, Guardia Nacional y otras dependencias trabajaron durante varias horas para controlar el fuego, que afectó aproximadamente tres mil 500 metros cuadrados.
Como medida preventiva, fue cerrada la circulación en varios tramos de la avenida Juan Pablo II para facilitar las maniobras de emergencia.
A pesar de la magnitud del siniestro, las autoridades reportaron saldo blanco, sin personas lesionadas ni fallecidas.
Sin embargo, el incidente volvió a encender las alertas sobre los riesgos que representan las recicladoras y centros de acopio que almacenan grandes cantidades de materiales altamente inflamables dentro de la ciudad.
El caso reavivó el debate sobre la supervisión de estos establecimientos y la necesidad de reforzar las medidas de prevención para evitar que una emergencia similar vuelva a poner en riesgo a trabajadores y habitantes de la zona.
Por ello, la autoridad visitó los establecimientos para inspección.
En la colonia Primero de Mayo realizaron revisiones en los cruces de Sierra del Tascate y calle 57, Sierra del Tascate y calle 53, Sierra del Morrión y calle 53, Sierra Magdalena y calle 51, Sierra Lagartijas y calle 53, así como Sierra Magdalena y calle 53.
En la colonia 3 de Mayo, las inspecciones fueron en el cruce de las calles 29 y Guadalupe Victoria.
En el Complejo Industrial, los llevaron a cabo en un establecimiento ubicado sobre la avenida Homero número 512; mientras que en la Zona Industrial supervisaron otro en el cruce de Espárragos y avenida de las Industrias.
Por otra parte, en el sector Valles de Chihuahua inspeccionaron establecimientos ubicados en los cruces de Valle del Rosario y Fresno, calle 37 y Valle del Rosario, Valle del Rosario y calle 41, así como Valle del Rosario y Santa Isabel.
Adicionalmente, un establecimiento ubicado en Privada Frank Brown y avenida Norte 4; otro en el cruce de Tomás Urbina y calle Insurgentes, en la colonia Francisco Villa; y uno más sobre la avenida Colegio Militar, entre Internacionalismo e Insurgencia Obrera, en la colonia CDP.
Además de la documentación, en varios de estos establecimientos detectaron falta de extintores y botiquín de primeros auxilios, espacios adicionales para almacenamiento de residuos, fallas en las condiciones de seguridad para trabajadores y usuarios; suciedad y carecían de limpieza, así como acumulación con potencial riesgo sanitario.
Requisitos para funcionar
Las empresas dedicadas al reciclaje, centros de acopio, yonkes y chatarreras que operan en el municipio de Chihuahua deben cumplir una serie de requisitos establecidos por la autoridad municipal y ambiental, de lo contrario pueden ser acreedoras a multas económicas, clausuras temporales o definitivas, e incluso la cancelación de sus permisos de funcionamiento.
Uno de los principales requisitos es contar con una licencia de funcionamiento municipal vigente. Ningún establecimiento puede operar legalmente sin este documento expedido por el Ayuntamiento, además de que debe cumplir con medidas básicas de seguridad, entre ellas extintores, botiquines de primeros auxilios, áreas adecuadas para almacenamiento de materiales y condiciones que garanticen la protección de trabajadores y visitantes.
La ubicación también es un factor determinante. Las recicladoras, chatarreras y centros de acopio deben encontrarse en predios con uso de suelo compatible para actividades industriales o de almacenamiento.
La Dirección de Desarrollo Urbano está facultada para realizar inspecciones y verificar que los negocios operen conforme a las autorizaciones otorgadas, especialmente para evitar que este tipo de actividades sean en zonas habitacionales.
Otro aspecto que vigilan las autoridades es la procedencia de los materiales.
En Chihuahua existe una regulación específica para la compra, venta, acumulación y comercialización de metales, cuyo objetivo es prevenir el robo y tráfico de bienes públicos o privados, como cableado, tapas de alcantarilla, tuberías y otros componentes de infraestructura urbana.
Por ello, los establecimientos deben acreditar el origen legal de los materiales que reciben y comercializan.
Medio ambiente
En materia ambiental, los negocios dedicados al reciclaje pueden requerir autorizaciones especiales dependiendo del tipo y volumen de residuos que manejan.
Además, están obligados a implementar medidas que eviten contaminación del suelo, agua o aire, así como cumplir con planes de manejo y controles ambientales establecidos por las autoridades competentes.
Las obligaciones no terminan con la obtención de permisos. Durante su operación, los propietarios deben mantener limpios los predios, evitar acumulaciones excesivas de materiales, impedir que la chatarra invada banquetas o calles, controlar posibles derrames de aceites o residuos peligrosos y permitir las inspecciones de las autoridades cuando sean requeridas.
Sanciones
Las sanciones por incumplimiento pueden escalar dependiendo de la gravedad de la infracción.
La autoridad puede imponer multas económicas, ordenar medidas correctivas e incluso clausurar temporal o definitivamente los establecimientos que operen sin permisos, incumplan las condiciones autorizadas o representen riesgos para la seguridad de la población y el medio ambiente.
Asimismo, cuando las irregularidades persisten o existe reincidencia, el Municipio puede revocar licencias y permisos de funcionamiento.
Incluso, si los propietarios no atienden las observaciones realizadas por la autoridad, el Ayuntamiento puede ejecutar directamente las acciones correctivas necesarias y posteriormente cobrar los costos generados.
Entre las faltas más comunes detectadas durante inspecciones destacan la falta de licencia de funcionamiento, operar en zonas donde el uso de suelo no lo permite, acumulación excesiva de chatarra, obstrucción de la vía pública, compra de materiales sin acreditar procedencia, manejo inadecuado de residuos peligrosos y condiciones de almacenamiento que incrementan el riesgo de incendios.
Las autoridades municipales han reiterado que el cumplimiento de estas disposiciones busca garantizar que la actividad de reciclaje sea de manera ordenada y segura, evitando afectaciones a los vecinos, riesgos ambientales y daños a la infraestructura urbana.
Para denunciar o llevar a cabo un reporte sobre este tipo de establecimiento podrá comunicarse al teléfono 072 en la extensión 6044 y 6054, o bien en la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología ubicada en la calle Camino a la Presa Chuvíscar, número 1108 de la colonia Campesina Nueva.

