Chihuahua.- Lo que hace apenas unos años era una experiencia colectiva, ruidosa y llena de emoción, hoy es percibida silenciosa y con butacas vacías.
La asistencia a los complejos de Cinépolis en la ciudad de Chihuahua ha disminuido de forma notable, en medio del crecimiento acelerado de las plataformas digitales que ofrecen estrenos desde la comodidad del hogar.
La tarde de este fin de semana, dos personas acudieron a la sucursal ubicada en Fashion Mall, con la intención de disfrutar la película Cumbres Borrascosas. Sin embargo, más allá de la función, lo que encontraron fue un reflejo de la crisis que atraviesa la exhibición cinematográfica, la falta de asistencia para todas las películas que exhiben en las demás salas.
“Ya cerraron la cafetería, sólo venden agua, refrescos y palomitas, va de mal en peor”, relataron. A su llegada, cerca de las 4:45 de la tarde, apenas una decena de personas estaba en el acceso principal comprando boletos para disfrutar la película de su agrado, mientras que el personal era reducido, con no más de seis empleados atendiendo.
La experiencia continuó en la dulcería, donde la oferta también estuvo limitada. Atrás quedaron los chocolates, nachos y otros productos. Hoy, la venta es restringida a lo básico: palomitas y bebidas.
A las 5:00 pm comenzó la función. En una sala con capacidad para cientos de personas, únicamente dos ocupaban sus asientos. Veinticinco minutos después, apenas tres personas más ingresaron, dejando en evidencia la baja afluencia y, aún siendo la sala VIP, estaba sucia y llena de palomitas en el piso.
Este fenómeno no es aislado. La transformación del consumo de entretenimiento ha llevado a millones de usuarios a optar por plataformas de streaming como Netflix, Prime Video, Disney+, Max, Paramount+ y Apple TV+, así como opciones gratuitas como Pluto TV, VIX, Tubi y Crunchyroll. En México existen más de 60 aplicaciones disponibles, lo que amplía las opciones para ver contenido bajo demanda, sin horarios ni traslados.
“Ya no es costeable venir al cine”, coincidieron las entrevistadas, al señalar que aún los precios son accesibles mucha gente prefiere pagar un mes completo de suscripción a alguna de estas plataformas pues ahí también pasan excelentes estrenos y los mismos que exhiben las salas cinematográficas.
La pregunta queda en el aire: ¿es la película, el costo o el cambio de hábitos lo que está vaciando las salas? Hace apenas un par de años, funciones como esta habrían registrado al menos media sala ocupada. Hoy, la experiencia parece diluirse entre pantallas personales, salas domésticas y la comodidad del sofá.
El futuro de cadenas como Cinépolis genera incertidumbre entre los usuarios, quienes recuerdan con nostalgia las épocas de salas llenas e incluso los antiguos cines de permanencia voluntaria. Algunos se preguntan si el destino será similar al de empresas como Cinemex, que también enfrentó dificultades y optó la compañía por cerrar sus salas.
