Chihuahua, Chih.- “El estruendo nos despertó y ya no pudimos dormir”, relató Abel Flores, vecino de la colonia Chihuahua 2000, aún con el susto presente tras la explosión en la taquería ‘El Navegante’, que lo sacó de la cama junto con su familia en plena madrugada. El hecho fue alrededor de las 3:00 horas de ayer, en la avenida Dostoyevski y calle Lenny Romo, al norte de la ciudad. El incidente rompió la tranquilidad de la zona y obligó a decenas de personas a salir de sus viviendas para ver lo ocurrido.
“Se escuchó horrible… pensé que había sido algo más grande”, comentó Flores, al recordar que la detonación sacudió ventanas, puertas y paredes de varias viviendas cercanas, generando incluso vibraciones que algunos vecinos compararon con una explosión de mayor escala.
Dijo que al salir observó cómo en cuestión de minutos la calle estaba llena de personas, quienes trataban de entender el origen del estruendo, y encontraron una escena de destrucción total.
La taquería colapsó prácticamente en su totalidad, reducida a escombros, según pudo observarse horas después.
Entre los restos hbía láminas retorcidas, mobiliario destruido, tanques dañados y fragmentos de concreto esparcidos a varios metros del punto de origen.
Además de los daños en el establecimiento, también reportaron afectaciones en negocios cercanos y en vehículos estacionados, algunos con vidrios estrellados, carrocerías golpeadas por escombros y daños en fachadas.
Minutos después del incidente, elementos del Cuerpo de Bomberos, Protección Civil y corporaciones de seguridad arribaron al lugar, donde implementaron un operativo para acordonar la zona, descartar riesgos por fugas de gas y realizar la remoción de escombros, además de verificar que no hubiera personas atrapadas.
Pese a la magnitud del estallido, autoridades confirmaron que no hubo víctimas, debido a que el negocio estaba cerrado al momento del incidente, lo que evitó una tragedia mayor.
Esa fue, para muchos vecinos, la única noticia alentadora en medio del susto.
“Lo bueno es que no hay víctimas; ocurrió cuando estaba cerrado y no en horario de trabajo. Lo lamentable son las afectaciones a otros negocios”, expresó Laura Uribe, quien además hizo un llamado a reforzar las revisiones en instalaciones de gas y electricidad para prevenir este tipo de incidentes.
Diana Ortega coincidió en que la hora en que ocurrió la explosión fue determinante para evitar consecuencias fatales. “Qué bueno que fue de madrugada, cuando no había empleados ni clientes”, señaló.
De acuerdo con Iván Rivera, titular de la Coordinación Municipal de Protección Civil, la explosión fue provocada por una fuga de gas originada en un tanque que habría superado su vida útil.
Autoridades precisaron que el cilindro, con capacidad aproximada de 200 kilogramos de gas LP, generó una acumulación peligrosa en un espacio cerrado, lo que derivó en el estallido al encontrar una fuente de ignición, como pudo haber sido un interruptor eléctrico o algún equipo encendido.
Rivera explicó que este tipo de incidentes representa un alto riesgo cuando no hay mantenimiento adecuado a válvulas, conexiones y recipientes, o cuando los tanques continúan en operación pese a estar caducos.
Como saldo, el negocio quedó completamente destruido, con colapso total del techo; a un costado, un local de radiadores terminó prácticamente derrumbado, mientras que una paletería cercana sufrió daños severos en su estructura.
La onda expansiva alcanzó incluso a inmuebles ubicados al otro lado de la avenida, donde un establecimiento de la cadena Autozone presentó afectaciones en vidrios y estructura.
Autoridades municipales realizaron inspecciones en la zona para evaluar daños estructurales en otros inmuebles y determinar si existían riesgos adicionales, mientras que peritos iniciaron las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades.
El área permaneció acordonada durante varias horas, mientras continuaban las labores de limpieza y retiro de escombros, en tanto que vecinos permanecían atentos, aún impactados por lo ocurrido.
