Chihuahua.- El monumento al Bombero Caído, ubicado en la calle Libertad, volvió a ser blanco de actos vandálicos, generando indignación entre elementos activos y retirados del Cuerpo de Bomberos, así como entre ciudadanos que recuerdan el sacrificio de quienes perdieron la vida en cumplimiento de su deber.
De acuerdo con testimonios, esta es ya la cuarta ocasión en que dicho memorial es dañado. Anterioremente, las placas metálicas conmemorativas fueron robadas presuntamente para su venta, mientras que en esta última intervención optaron por colocar papel adhesivo con palabras alusivas y los nombres de los bomberos caídos. Sin embargo, este también fue arrancado.
El monumento rinde homenaje a Remedios Jorge Guzmán López y Humberto Acosta Siañez, quienes fallecieron el 22 de septiembre de 2016 al quedar atrapados durante un incendio registrado en un local comercial de la misma calle Libertad.
En aquel siniestro, ambos quedaron bajo un bajotecho de madera que colapsó, obstruyendo su salida mientras combatían el fuego. Un tercer elemento, Luis Torresdey quien sobrevivió ese día, resultó con heridas de gravedad y quemaduras en las vías respiratorias.
Compañeros de las víctimas, tanto en activo como jubilados, manifestaron su molestia y tristeza por el reiterado daño al monumento, el cual afirman que representa no sólo un recordatorio del sacrificio de sus colegas, sino también un símbolo de respeto y memoria para quienes arriesgan su vida diariamente. Carlos Romero, quien aseguró haber presenciado tanto el incendio de 2016, el de la tienda Milano hace un año, y observar otro ayer, recordó que el siniestro donde murieron los bomberos también tuvo su origen en una falla eléctrica en una bodega. “Los locales son viejos, cambian negocios, pero no cambian cables, eso es un riesgo constante”.
El reciente incendio, aunque sin consecuencias fatales, reavivó el recuerdo de aquella tragedia que cobró la vida de dos personas y dejó una huella imborrable en la corporación. Mientras tanto, el monumento que honra su memoria permanece nuevamente dañado, a la espera de ser restaurado por quinta ocasión.
