Laura Ruiz y Ricardo Gutiérrez brindarán un hogar a dos pequeños de cuatro y 10 años, quienes forman parte de los 219 trámites de adopciones en lo que va de la administración estatal.

Los nuevos padres explicaron que al fin podrán vivir en familia, luego de que tomaron la decisión de pedir la custodia de los hermanitos, cumplir con los requisitos solicitados por el DIF Estatal y terminar con todo el proceso.

En entrevista con El Diario en las instalaciones de la Procuraduría de Protección a Niñas y Adolescentes, los padres adoptivos compartieron su historia, desde el amor, la emoción y la felicidad.

“Nuestra historia es un tanto larga y sentimental, pero seré breve: tomamos la decisión ya que, lamentablemente, por cuestiones biológicas no se pudo dar esta parte de crear una familia con hijos, y por (apoyo) de conocidos, familia y amigos, etcétera, decidimos iniciar con este proceso”, dijo Ricardo.

En lo que respecta al trato por parte del DIF, ambos dijeron que todas las autoridades fueron muy amables, les explicaron todo el trámite y posteriormente iniciaron un taller.

“Nos dimos cuenta de que sí queríamos adoptar y nos explicaron que no se trataba nada más de nosotros, sino también de los niños, de las niñas y de los adolescentes que están en esta institución.

Mi esposa, que es mi familia y ahora los dos pequeños, son una motivación que estará por el resto de nuestras vidas”, dijo Ricardo.

Laura refirió que la adopción surgió desde el corazón.

“Nosotros decidimos intentar la adopción, fue algo que surgió desde el corazón y no lo dudamos ni un momento; estamos muy felices de estar ahorita aquí.

Esto es algo indescriptible, que te llena de paz, de miedo, emoción y nos sentimos muy felices; no hay una descripción como tal, pero tenemos mucho amor y mucho cariño que entregar y esa parte nos tiene muy contentos y muy felices.

El cariño y el amor que tenemos se los daremos a ellos y obviamente, de allá para acá hay un cariño que recibiremos”, manifestó Laura, quien además es maestra y dijo sentirse muy emocionada de llevar a uno de sus pequeños a la primaria.

En cuanto a la parte biológica, recordaron que tardaron aproximadamente ocho años intentando ser papás. Sin embargo, desde octubre iniciaron con el proceso de adopción.

“Sí hago la invitación a adoptar, hay muchas telarañas en esta parte, muchas cuestiones que no son informadas. Nosotros teníamos una idea y después todo cambió, es algo muy bonito, muy excepcional. Hago la invitación a que no tengan miedo”, dijo Ricardo.

La pareja remembró que cuando les informaron que podrían recibir a los hermanitos, se quedaron ‘en shock’.

“El día que nos dijeron que éramos aptos para adoptar, primero no dijimos nada y ese mismo día se nos hizo la propuesta, tomamos unos minutos para asimilar, pero fue un shock de felicidad; por fin estábamos teniendo el sí y fue algo muy bonito”.

Por último, los padres de estos niños dijeron que tienen toda la maternidad y paternidad “guardada”, dispuesta a compartir.

“Para nosotros la ilusión es que ellos se integren, que seamos una familia y transmitirles lo que somos. Eso nos hace muy felices desde los pequeños detalles hasta las cosas intensas de hijos; yo muero por llevar a Jesús a la escuela en la que yo trabajo y que ahí estén con su mamá. Ya hicimos roles y para nosotros es increíble; queremos entregarles todo lo que somos”