Chihuahua.- El aumento en la tarifa del transporte público resultará inevitable si el Gobierno federal no reduce los impuestos aplicados a los combustibles, advirtió el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda.

El funcionario destacó el caso particular del Diésel, cuyo precio ronda los $29 por litro, muy lejos de la referencia de 10 pesos planteada en años anteriores por Palacio Nacional.

El funcionario explicó que la administración estatal mantiene la tarifa sin cambios, pero enfrenta un escenario condicionado por decisiones en el centro del país que inciden de forma directa en la operación del transporte público.

Señaló que el incremento sostenido en el precio del hidrocarburo golpea a concesionarios y prestadores del servicio, quienes absorben costos cada vez más altos para mantener en funcionamiento las unidades en Chihuahua y el resto de la república.

De la Peña Grajeda sostuvo que el componente principal del precio de los combustibles corresponde a impuestos federales, por lo que planteó que el Gobierno cuenta con margen de acción para contener el alza.

Indicó que una reducción en la carga fiscal permitiría estabilizar el precio del Diésel y evitar presiones adicionales en sectores clave, como el transporte público, donde el combustible representa uno de los gastos operativos más importantes.

El secretario advirtió que, de no aplicarse medidas fiscales, el incremento en combustibles no sólo afectará la tarifa del transporte, sino que tendrá repercusiones en toda la economía.

Explicó que el Diésel resulta esencial para el traslado de mercancías a lo largo del país, por lo que su encarecimiento impacta de forma directa en productos básicos como azúcar, huevo, verduras, carne, pollo y pescado, elevando los costos para distribuidores y, en consecuencia, para los consumidores.

Recordó que recientemente la federación anunció un ajuste en el subsidio a los combustibles, pero dejó fuera a la franja fronteriza, lo que genera una desventaja para estados como Chihuahua. Consideró que esa decisión incrementa la presión económica en la región y limita la capacidad de contención de precios en sectores estratégicos, incluido el transporte público.

De la Peña Grajeda insistió en la necesidad de una definición clara por parte del Gobierno Federal en torno a su política de combustibles. Subrayó que el comportamiento del precio del hidrocarburo mantiene una tendencia al alza y advirtió que el margen de maniobra de las autoridades estatales baja conforme avanzan los incrementos.

El funcionario señaló que el punto de quiebre está acerca si no implementan medidas que reduzcan el costo de la gasolina. Afirmó que, sin un ajuste en los impuestos o un subsidio efectivo, resultará complicado evitar un aumento en la tarifa del transporte público, lo que terminaría por impactar directamente en el bolsillo de las familias chihuahuenses.