Chihuahua.- Diputados federales, estatales y la dirigencia de Acción Nacional ofrecieron ayer una rueda de prensa para posicionar su apoyo a la gobernadora Maru Campos, luego de la marcha morenista para exigir juicio político y desafuero, posturas que aseguraron no tiene ningún elemento jurídico de respaldo, reduciendo el caso a una persecución política.
El coordinador de los diputados panistas en el Congreso de Chihuahua, Alfredo Chávez, indicó que el desafuero debe ser producto de la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR), instancia que no tiene un delito acreditado en contra de la gobernadora, mientras que el juicio político debe ser solicitado en el Congreso del Estado sin necesidad de firmas.
La líder del Comité Directivo Estatal panista, Daniela Álvarez, envió un mensaje a la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, exsecretaria de Bienestar, para que no recurra al uso del padrón de beneficiarios de la dependencia federal para obligar a personas al apoyo de Morena, a través de la coacción de actividades y voto.
Adelantó que analizan acciones de apoyo a Campos Galván en Chihuahua, sin embargo, no tienen aún definida estrategia, logística, fechas ni plan concreto.
Rechazaron la recolección de firmas por parte de Morena para llevar a juicio político a Campos Galván, llamando a realizar el proceso a través de vías institucionales y a dejar a un lado la politiquería y concentrarse en el verdadero problema de México, que coincidieron, es el crimen organizado que genera violencia e impunidad.
Sobre los bloqueos carreteros de productores, dijeron los diputados Saúl Mireles y Arturo Zubía, son producto de las represalias al sector primario que ha sido constante desde 2018, a tal grado, que ahora las afectaciones a ganaderos y agricultores son palpables.
La diputada federal Rocío González coincidió con su compañera de bancada, María Angélica Granados, que el desaire a la marcha del sábado 16 de mayo refleja el verdadero sentir de la ciudadanía que siente un abandono del Gobierno federal que apuesta al centralismo, descuidando regiones como Chihuahua.
