Chihuahua, Chih.- La gobernadora María Eugenia Campos Galván dijo que ya no va a parar ante la ofensiva del Gobierno federal que la acusa de traición a la patria sin pruebas, mientras que protege al exmandatario de Sinaloa.
La mandataria brindó ayer una serie de entrevistas en medios nacionales, durante su visita en la Ciudad de México, en las que acusó a la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, de pactar con el crimen organizado en Chihuahua por apoyo electoral y señaló que no han respetado su presunción de inocencia.
La mandataria estatal apareció en entrevistas con los periodistas Ciro Gómez Leyva, Pascal Beltrán del Río y Joaquín LópezDóriga, en donde sostuvo que nunca autorizó, gestionó ni tuvo conocimiento de la presencia de agentes de la CIA en territorio chihuahuense durante el operativo realizado en el municipio de Morelos.
Campos Galván reiteró que permanecerá firme en el cargo pese a las presiones políticas y mediáticas generadas tras el caso del narcolaboratorio.
En entrevista con Ciro Gómez Leyva aseguró que los gobiernos de oposición han resistido durante años recortes federales, ataques políticos y la eliminación de fondos para seguridad pública.
Dijo que ha tenido que asumir funciones que corresponden al Gobierno federal, como la atención médica, el fortalecimiento policial y el control migratorio, mientras que del Centro del país la acusan invasión de facultades únicamente cuando conviene políticamente.
También afirmó que existe una diferencia en el trato que recibe respecto al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, pues aseguró que en su caso la condenan públicamente sin pruebas, mientras que en otros expedientes ligados al crimen organizado exigen investigaciones antes de emitir señalamientos.
Durante las entrevistas explicó que supo de la presencia de agentes estadounidenses únicamente después del accidente ocurrido tras el operativo en Morelos, cuando el entonces fiscal estatal le informó que dos norteamericanos viajaban en la unidad que cayó a un barranco.
La mandataria aseguró que mantiene comunicación institucional con autoridades estadounidenses sólo mediante el consulado en Ciudad Juárez y negó tener relación directa con el embajador de Estados Unidos en México. Indicó que jamás tuvo contacto con la CIA ni conocimiento de operaciones de esa agencia en suelo estatal.
En la conversación con Pascal Beltrán del Río afirmó que el caso representó un aprendizaje político y el momento en que decidió dejar de guardar silencio frente al Gobierno federal.
“Ya no voy a parar”, declaró la gobernadora al señalar que muchos mandatarios prefieren callar para conservar una buena relación con la Presidencia y garantizar recursos federales.
Campos Galván acusó a Morena de utilizar la violencia política y las campañas mediáticas como mecanismo de presión contra los opositores. Señaló que el régimen destruye instituciones, vulnera garantías constitucionales y normaliza la inseguridad en el país.
Arremetió contra la dirigencia nacional de Morena y aseguró que existen municipios serranos donde operadores políticos del partido oficialista mantienen acuerdos con grupos criminales para obtener respaldo electoral. Mencionó que Chihuahua enfrenta esa realidad en regiones controladas por el crimen organizado.
En entrevista con Joaquín López- Dóriga defendió los esquemas de cooperación institucional con agencias estadounidenses en temas fronterizos y de seguridad, aunque aclaró que toda colaboración corresponde al ámbito federal y no implica autorización para que agentes extranjeros operen directamente en territorio estatal.
Campos Galván reconoció que en Ciudad Juárez existen reuniones con agencias como el FBI, la DEA y Homeland Security para intercambio de información en temas transfronterizos. Sin embargo, insistió en que Chihuahua jamás autorizó operaciones de la CIA ni la presencia de agentes extranjeros en acciones tácticas.
La mandataria aprovechó la gira mediática para presumir resultados en seguridad pública, entre ellos la reducción de homicidios dolosos, decomisos de fentanilo y el fortalecimiento de la Policía Estatal mediante incrementos salariales, seguros médicos y esquemas de Mando Único en 17 municipios.
También lanzó críticas contra la senadora Andrea Chávez y el alcalde de Ciudad Juárez Cruz Pérez Cuéllar, a quienes acusó de actuar con violencia política y mantener una narrativa de confrontación permanente.
Respecto a la movilización organizada por Morena en Chihuahua para exigir su desafuero, negó haber utilizado recursos públicos para impedir el traslado de simpatizantes y afirmó que el rechazo ciudadano hacia el partido guinda crece en la entidad debido al abandono federal en temas como agua, seguridad y sanidad ganadera. Campos Galván también reprochó a la presidenta Claudia Sheinbaum haber puesto en duda su versión sin respetar la presunción de inocencia. Explicó que nunca ignoró una llamada presidencial y que la comunicación ocurrió mediante el llamado “teléfono rojo” mientras ella estaba fuera de la oficina.
La gobernadora aseguró que mantiene coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y con las Fuerzas Armadas. No obstante, sostuvo que el caso del narcolaboratorio exhibió el uso político de la seguridad pública y la intención de Morena de convertirla en un blanco nacional.
“Lo único que hice fue desmantelar un narcolaboratorio para evitar que destruyeran la vida de niños y jóvenes”, afirmó Campos Galván durante la serie de entrevistas concedidas en la Ciudad de México.
