Chihuahua, Chih.- En Chihuahua existen actualmente 492 mil 394 estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación y Deporte (SEYD): 179 mil 341 cursan secundaria, 158 mil 933 estudian el nivel medio superior y 154 mil 120 están en universidades públicas y privadas.
Las cifras representan prácticamente a uno de cada ocho habitantes del estado inmersos diariamente en aulas, transporte público, tareas, exámenes y decisiones que marcarán el rumbo profesional de Chihuahua en los próximos años, toda vez que la población estatal es de 4 millones 043 mil 130 personas, lo que equivale a poco más del 12 por ciento de los habitantes de la entidad vinculados actualmente a la educación secundaria, media superior o universitaria.
Además, el sistema educativo estatal mantiene una matrícula de 481 mil 994 alumnos de preescolar y primaria. La SEYD excluye a esos niveles de la celebración del Día del Estudiante debido a que forman parte del Día del Niño.
Tan sólo en secundaria existen 179 mil 341 estudiantes: 89 mil 631 alumnas y 89 mil 710 alumnos, prácticamente una distribución paritaria en una etapa considerada crítica debido al abandono escolar, la presión económica, la violencia digital y los problemas emocionales que enfrentan muchos adolescentes antes de llegar al bachillerato o la universidad.
El costo de estudiar
Para miles de jóvenes chihuahuenses, estudiar implica mucho más que acudir a clases. El gasto diario en transporte, comida, renta, materiales, internet y equipo tecnológico convirtió la vida estudiantil en un desafío económico constante, especialmente para quienes deben trasladarse desde otros municipios o sostener parte de sus estudios con ingresos propios.
En la ciudad de Chihuahua, un universitario foráneo puede gastar entre 3 mil y 6 mil pesos mensuales únicamente en renta compartida, mientras que el transporte público representa otro gasto permanente para quienes diariamente cruzan la ciudad para llegar a la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), tecnológicos, COBACh o universidades privadas. A ello suman colegiaturas, cuotas semestrales, libros, impresión de trabajos y computadoras.
Muchos estudiantes combinan clases con empleos de medio tiempo en cafeterías, comercios, call centers, maquiladoras o plataformas digitales para continuar estudiando. Chihuahua registró además un abandono escolar de 29.2 por ciento en educación media superior entre los ciclos 2022-2023 y 20242025, una de las problemáticas que más preocupa actualmente al sistema educativo.
Salud mental y violencia digital
La salud mental estudiantil emergió como otra de las principales preocupaciones dentro de los planteles educativos. Ansiedad, depresión, agotamiento emocional y presión académica forman parte de las situaciones que enfrentan diariamente miles de adolescentes y universitarios en Chihuahua.
Durante 2025, el Conalep Chihuahua aplicó tamizajes psicológicos a más de nueve mil estudiantes para detectar riesgos relacionados con ansiedad, depresión, autolesiones, transtornos alimenticios e ideación suicida. Ese mismo año, Chihuahua registró 476 suicidios y más de la mitad correspondió a personas de entre 15 y 34 años, es decir, población predominantemente joven y estudiantil.
La violencia digital también incrementó entre adolescentes y universitarios mediante extorsiones, robo de cuentas, difusión de contenido íntimo y fraudes en redes sociales, riesgos que hoy forman parte de la vida cotidiana de estudiantes cuya convivencia social y académica ocurre cada vez más en plataformas digitales.
Carreras saturadas y nuevas oportunidades
En universidades como la UACH, las carreras con mayor demanda continúan siendo Medicina, Psicología, Odontología y Derecho, áreas donde cada semestre cientos de aspirantes quedan fuera por falta de espacios y donde también comienza a surgir preocupación sobre la saturación laboral futura.
Sin embargo, el crecimiento industrial del estado modificó las aspiraciones de muchos jóvenes. Ingenierías vinculadas con automatización, semiconductores, manufactura avanzada, electromecánica e inteligencia artificial aparecen entre las áreas con mayores perspectivas laborales debido a la expansión tecnológica que atraviesa Chihuahua.
“Ser estudiante sí es difícil. Hay tareas, obligaciones, proyectos y muchas veces miedo de intentar cosas nuevas, pero también es una etapa donde puedes cambiar totalmente tu vida si aprovechas las oportunidades”
Héctor Alejandro Duarte Granillo, Estudiante Ingeniería Aeroespacial en la UACh
Un estudiante chihuahuense entre aulas y semiconductores en Taiwán
Héctor Alejandro Duarte Granillo tiene 23 años y está por concluir Ingeniería Aeroespacial en la UACh. Como miles de jóvenes chihuahuenses, pasó años entre tareas, proyectos, exámenes, desvelos y la incertidumbre sobre el futuro laboral; sin embargo, una convocatoria cambió completamente su panorama profesional.
El joven integró la primera generación de estudiantes enviados a Taiwán para capacitarse en semiconductores, automatización y vehículos eléctricos mediante un programa estatal. Durante varios meses convivió con tecnología de punta y procesos industriales que, asegura, transformaron su manera de entender el futuro de Chihuahua y las posibilidades de los estudiantes mexicanos.
“Allá aprendimos directamente sobre tecnología que todavía no llega completamente a México. Fue un mundo totalmente diferente”, relató el universitario, quien recordó que desde niño soñaba con representar a México fuera del país, ya fuera en el deporte o en el ámbito académico.
Héctor explicó que antes del viaje veía muy lejanas ese tipo de oportunidades debido a las limitaciones económicas que enfrentan muchos estudiantes. La beca cubrió transporte, hospedaje y alimentación, algo que, reconoce, difícilmente habría podido costear por cuenta propia mientras estudiaba la carrera.
“Uno muchas veces piensa que estas oportunidades son para otras personas, pero la verdad es que sí se puede. Lo más difícil muchas veces no son los requisitos, sino atreverse”, comentó.
Actualmente colabora como instructor en Centro de Entrenamiento en Alta Tecnología (Cenaltec) Chihuahua, donde transmite conocimientos sobre automatización y tecnología industrial a nuevos estudiantes y trabajadores. El joven considera que la formación tecnológica puede abrir nuevas oportunidades laborales para Chihuahua ante la llegada de industrias relacionadas con semiconductores y manufactura avanzada.
“Ser estudiante sí es difícil. Hay tareas, obligaciones, proyectos y muchas veces miedo de intentar cosas nuevas, pero también es una etapa donde puedes cambiar totalmente tu vida si aprovechas las oportunidades”, expresó.
Para Héctor, el reto de los estudiantes chihuahuenses ya no consiste solamente en terminar una carrera, sino en prepararse para competir en un entorno tecnológico y laboral cada vez más exigente.
