Chihuahua.- Las acusaciones que hizo la gobernadora Maru Campos recientemente en entrevistas con medios nacionales, en relación con presuntos pactos con el crimen organizado por parte de la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, y de la senadora con licencia, Andrea Chávez, corresponden a comentarios que circulan en el “colectivo social”, indicó el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda.
El funcionario estatal descartó que el Gobierno del Estado contemple presentar alguna denuncia formal derivada de las declaraciones emitidas por la mandataria estatal, al asegurar que ella únicamente retomó lo que calificó como “vox populi” sobre la situación política y de seguridad en la Sierra Tarahumara.
De la Peña explicó que, en el caso de Andrea Chávez, la gobernadora hizo referencia a versiones difundidas en redes sociales y medios de comunicación sobre presuntos vínculos de grupos políticos de Tabasco con organizaciones delictivas, particularmente con “La Barredora”, célula criminal señalada por operar en aquella entidad.
El secretario general agregó que, según lo expresado por Maru Campos, esos presuntos nexos podrían representar “un vaso comunicante” o una línea directa de comunicación entre la senadora con licencia y dichos grupos vinculados con actividades criminales en Tabasco.
“Lo que hizo la gobernadora fue expresar lo que corre en el colectivo, lo que comentan en redes sociales y en la opinión pública”, sostuvo el secretario general, quien insistió en que las expresiones de Campos Galván retomaron percepciones sociales y no señalamientos sustentados en investigaciones oficiales.
Respecto a Ariadna Montiel, De la Peña afirmó que la dirigente nacional de Morena ha señalado en distintas ocasiones que mantiene operación política y presencia territorial en la Sierra Tarahumara, particularmente en municipios donde Morena gobierna y donde también han ocurrido hechos relacionados con el narcotráfico, homicidios y aseguramientos de narcolaboratorios.
El secretario general mencionó además casos de municipios serranos donde, según dijo, algunos candidatos contendieron prácticamente sin oposición debido a la inhibición de otros aspirantes, situación que vinculó con condiciones de violencia e inseguridad en la región.
Las declaraciones de Santiago De la Peña ocurren luego de que Maru Campos aseguró en entrevistas realizadas en la Ciudad de México que Ariadna Montiel presuntamente realizó acuerdos con el crimen organizado para ganar elecciones municipales en zonas de la Sierra Tarahumara, particularmente en Guadalupe y Calvo, a cambio de colocar alcaldes afines a Morena.
Tras esos señalamientos, Andrea Chávez rechazó las acusaciones y señaló a la gobernadora de emprender una ofensiva mediática con fines políticos rumbo al proceso electoral de 2027, mientras que Ariadna Montiel sostuvo en redes sociales que Campos Galván incurrió en contradicciones respecto a la presencia de agencias estadounidenses en Chihuahua.
