Chihuahua, Chih.- En medio de la competencia de las grandes cadenas comerciales, los créditos a meses y la venta en tianguis de calzado usado, comerciantes tradicionales del Mercado Reforma continúan apostando por el negocio de la piel y la atención cercana al cliente, ofreciendo productos de calidad similar a marcas reconocidas, pero a precios mucho más accesibles.

Rubén Izaguirre, comerciante con alrededor de 30 años dedicado a la compraventa de calzado nuevo, señaló que en el local exterior número cinco del Mercado Reforma, ubicado en la calle Privada Niños Héroes, entre la Cuarta y la Sexta, mantienen la tradición de vender principalmente zapato de hombre elaborado en piel.

“Nos enfocamos más en el calzado de hombre para uso diario y trabajo, aunque también manejamos tenis, huaraches y algo de zapato para mujer, prácticamente todo es de piel”, explicó.

Entre los productos que más llaman la atención están las botas vaqueras, las tácticas, huaraches artesanales y zapatos de vestir de excelente calidad, que, aseguró, pueden competir directamente con marcas de renombre.

“Si compras un zapato Flexi te anda costando entre mil 800 y dos mil pesos, y aquí uno de calidad muy semejante te cuesta cuando mucho 800 pesos; hay de 600 y 700 pesos”, comentó.

Rubén aseguró que los comerciantes del mercado han optado por reducir sus ganancias para mantenerse competitivos y conservar a sus clientes.

“Le bajamos a las utilidades y le apostamos a vender más volumen.; tenemos precios hasta 35 o 40 por ciento más bajos que en zapaterías del Centro y la calidad es muy semejante”, destacó.

Recordó que uno de los golpes más fuertes para el comercio tradicional ocurrió cuando la Central de Abastos fue trasladada hacia el sur de la ciudad, cerca de la Terminal de Autobuses, situación que redujo considerablemente la llegada de compradores provenientes de otros municipios.

“Muchos choferes y gente de los pueblos dejaron de venir al mercado y ahí vino un bajón muy fuerte en ventas”, relató.

Sin embargo, dijo que la pandemia cambió por completo la dinámica comercial. Durante aproximadamente ocho o nueve meses los locales permanecieron cerrados y muchos comerciantes se vieron obligados a vender a través de redes sociales.

“Ahí fue donde pegó mucho la venta por internet y la gente se acostumbró a comprar así. volvimos al local físico, pero sí bajó un poco la clientela”.

Además de las ventas por internet, otro factor que ha afectado es la facilidad de créditos y vales en grandes tiendas, así como la venta en tianguis de ropa y zapatos usados .

A ello sumó un cambio en las escuelas tras la pandemia, pues muchos estudiantes dejaron de usar uniforme y con ello disminuyó drásticamente la compra de zapato escolar. “Antes, el regreso a clases era seguro para vender porque a los niños ya no les quedaba el zapato, ahora muchos usan puros tenis y eso sí bajó bastante”, explicó.

Pese a ello, algunos productos artesanales mantienen buena demanda durante ciertas temporadas, dijo, tal es el caso de los huaraches hechos de baqueta y suela de llanta, utilizados en danzas regionales y por grupos de matachines durante Semana Santa y peregrinaciones decembrinas.

Rubén resaltó que, además de la calidad y precio, en el Mercado Reforma existe compañerismo entre comerciantes.

“Aquí trabajamos muy a gusto, si no encuentras algo conmigo, lo encuentras con cualquiera de mis compañeros, lo importante es que la gente venga y se dé cuenta de la calidad que manejamos”, finalizó.