La situación de José Luis López Corona de 74 años, es cada día más complicada, ya que carece de recursos, está en mal estado de salud, así como una desesperación por llevar su caso a una justicia que no llega.

Entre su búsqueda de alguna indemnización, está el caso de su esposa, quien a finales del 2023 falleció al ser atropellada frente a la estación “Diamante” de la Ruta Troncal del Sistema de Transporte Público “Bowí”, en el bulevar José Fuentes Mares, pero con total impunidad sin algún culpable. Además, debido a un accidente sufrido en los años 90 en Estados Unidos cuando trabajaba en la construcción, ha tenido abuso desde entonces de las autoridades, criticado por defender a uno de sus hijos encerrado en la cárcel, así como llegar a la máxima autoridad del país, para que conociera su caso, pero sin respuesta.

Vive de manera muy humilde y precaria en la calle 11ª número 6829 de la colonia Desarrollo Urbano al sur de la ciudad, donde únicamente recibe el apoyo de la Secretaría de Bienestar de manera bimensual, así como la despensa del DIF Municipal igualmente, cada dos meses.

Recordó que en el 2024, entregó la documentación directamente a la entonces candidata a la Presidencia de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para que revisara su asunto y poder apoyar, a lo que le prometió que así sería; ya en el poder, trató de buscarla en algún mitin, para que su personal pudiera dar respuesta, ya que las autoridades locales no le han ayudado.

“No es justo, me mataron a mi señora, además, mi hija falleció hace tres años y ahora yo soy padre y madre de mis nietas, está muy difícil la situación, sobrevivimos con mi pensión; antes de la pérdida teníamos dos con mi esposa con la de Bienestar, pero ahora está muy complicado”, comentó al agregar que también tiene temor porque sus hijos no están bien y suelen juntarse con gente peligrosa, razón por la que quiere ir hasta la instancia más alta del país a exponer su caso.

Recordó que su esposa fallecida fue atropellada por una motocicleta en la estación mencionada de la Ruta Troncal 1 del Sistema de Transporte Colectivo “Bowí” al no funcionar el paso peatonal de dicha estación.

Entre sus peripecias, dijo que tras el accidente con un rotomartillo para perforar concreto, únicamente recibió 14 mil dólares y tuvo que regresarse para Chihuahua; pudo poner una tienda de abarrotes, pero por presión de gente peligrosa coludida con autoridades, quebró y desde entonces, batalló mucho junto con su difunta esposa.

También, en apoyo a su hijo acusado y encerrado por presunta violación, hizo una huelga de hambre para que la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) le ayudara, pero al final, no hubo respuesta, más que oficios recibidos.

Reconoció que aunque recibe el apoyo bimensual del Gobierno federal y las despensas del DIF Municipal, no son suficientes, ya que son tres personas los que viven en su casa; las nietas tienen 25 y 12 años y suelen tener terapia psicológica permanente por la pérdida de su abuela y madre.

Su esposa murió a causa de negligencia médica en el Hospital Morelos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) debido a que, al presentar mejoría, el hospital la dio de alta por escasez de camillas.

Sus únicas compañías son sus perros, a los que tiene que darles comida y atenderlos; el año pasado tuvo grandes donaciones de personas y pudo pasar los meses sin la carga, pero ahora, la comida para los canes es cada vez más escasa.

Vive de donaciones en efectivo, alimento, artículos de higiene personal, útiles escolares, croquetas para sus perros, entre otras cosas.

Las personas interesadas en ayudar a la familia pueden acudir directamente a su domicilio ubicado en la calle 11ª número 6829, colonia Desarrollo Urbano y su teléfono es 614 366 64 25 para quien quiera ayudarle de cualquier forma.