Chihuahua, Chih.- Llantas destrozadas y pequeños depósitos de basura pueden localizarse en diversos puntos de la carretera Chihuahua a Ciudad Juárez, los cuales pueden permanecer por meses, sin que nadie los retira, tanto en los tramos federales como en los concesionados.

A lo largo de los 360 kilómetros que separan a las dos ciudades más importantes en la entidad abundan y se pueden contar por decenas o cientos las llantas destrozadas que quedan a unos metros de la carpeta asfáltica, las cuales son el saldo de daños ocasionados en el trayecto.

También las constantes volcaduras dejan su rastro en la carretera y en sus costados, ya que desechos de materiales o restos de accidentes también quedan en el abandono, sin ser responsabilidad de alguien en específico.

Tan sólo en las llamadas Curvas del Perico, las cuales son los primero 15 kilómetros de carretera libre de Chihuahua a Juárez, hay por lo menos dos depósitos de basura, que tienen semanas o meses, lo que alienta a que más personas arrojen desechos en esos lugares.

Pasando la caseta de Sacramento empieza el problema de las llantas desechas que abundan en los costados de la carretera, muchas de ellas recientes, otras tantas ya están integradas al paisaje de la ruta, ya que al parecer los automovilistas que sufren una ponchadura, prefieren dejar el neumática como desecho. ochavez@diarioch.com.mx