Chihuahua, Chih.— Entre recuerdos, reconocimiento y la presencia de familiares, autoridades y representantes del magisterio, este domingo fue develada la placa que incorpora al profesor Antonio Becerra Gaytán a la Rotonda de los Maestros Ilustres del Municipio de Chihuahua, como Maestro Ilustre 2026.
El homenaje reunió a integrantes de la Sección 8 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), autoridades gubernamentales, compañeros del gremio y familiares del reconocido docente, quienes fueron testigos de la inscripción de su nombre en un espacio destinado a quienes han dejado una huella profunda en la educación de Chihuahua.
A nombre de los más de 55 mil trabajadores de la educación afiliados a la Sección 8 del SNTE, el secretario general, Eduardo Antonio Zendejas Amparán, resaltó la importancia de mantener viva la memoria de los maestros que, más allá de las aulas, contribuyeron a formar generaciones y a fortalecer al magisterio chihuahuense.
Antonio Becerra Gaytán nació en la ciudad de Chihuahua el 19 de abril de 1933. Su vocación por la enseñanza lo llevó a prepararse en la Escuela Normal Nocturna de Chihuahua y posteriormente en la Escuela Normal Superior José E. Medrano, donde cursó la especialidad en Psicología.
Su trayectoria estuvo marcada por su paso por diferentes instituciones educativas. Impartió clases en el Colegio Palmore y en la Escuela Industrial para Señoritas; fue maestro de primaria y director de la Escuela Primaria Guadalupe Victoria número 531.
Sin embargo, uno de los capítulos más importantes de su carrera comenzó en 1961, cuando se incorporó a la Escuela Normal del Estado de Chihuahua, institución en la que dedicó buena parte de su vida a la formación de quienes posteriormente tendrían en sus manos la responsabilidad de educar a nuevas generaciones.
Su labor también llegó a las aulas de la Universidad Autónoma de Chihuahua, donde impartió cátedra en la Escuela de Filosofía y Letras, la Escuela de Enfermería y la Preparatoria, entre otras instituciones.
Pero quienes lo conocieron destacan que su enseñanza no se limitaba a los libros o al pizarrón. Becerra Gaytán hizo de la convivencia con sus estudiantes otra forma de educar y, a través del ejemplo, buscó transmitir valores como el trabajo en equipo, la capacidad para tomar decisiones y, sobre todo, el respeto.
Su compromiso con la educación también estuvo acompañado de una participación activa dentro de la vida sindical, donde alcanzó reconocimiento entre sus compañeros del magisterio.
Durante la ceremonia, uno de los momentos más significativos fue la presencia de su familia. Su esposa, Obdulia Ramírez Orozco, y sus siete hijos acompañaron el homenaje, compartiendo el orgullo de ver el nombre del docente inscrito entre los grandes maestros que han marcado la historia educativa de Chihuahua.
La develación de la placa representa así el reconocimiento a una vida entregada a la educación, pero también a la figura de un formador de formadores, cuya trayectoria transitó por la educación primaria, la formación normalista y la enseñanza universitaria.
Con su incorporación a la Rotonda de los Maestros Ilustres, Antonio Becerra Gaytán deja de ser únicamente un nombre en la memoria de quienes lo conocieron: su legado queda ahora como parte de la historia educativa de Chihuahua y como un ejemplo para las nuevas generaciones de maestros.


