Chihuahua, Chih.- No es sólo estar presas. Es estar presas sin que el juez haya visto la violencia que vivieron antes. El Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm) documentó en 2026, tras cuatro visitas al Cereso femenil, cinco casos donde la falta de perspectiva de género marcó el proceso penal.
Condenada a 13 años y sin poder acceder al indulto por ser pobre
Sentenciada junto al padre de sus hijos, en su juicio no consideraron el contexto de violencia familiar y vulnerabilidad en el que vivía. En julio de 2026 promovieron el indulto, pero no ha avanzado. El motivo: no puede pagar la reparación del daño. La pobreza la mantiene presa.
Le dieron 20 años de cárcel sin hablar español
Mujer indígena náhuatl, originaria de Guerrero, sentenciada a 20 años. Su proceso lo llevaron a cabo sin interpretación adecuada. No entendió plenamente de qué la acusaban ni las consecuencias de sus decisiones. El idioma fue su condena.
Rarámuri libre tras 30 años de violencia
Mujer indígena rarámuri que mató a su esposo en defensa propia tras más de 30 años de violencia familiar. Había sido sentenciada, pero en agosto de 2026 recuperó su libertad después de que Cedehm promoviera un amparo que repuso el procedimiento y visibilizó la legítima defensa en contexto de violencia extrema.
La víctima denunciada
Vivió años de violencia familiar. Cuando por fin denunció a su expareja para detener la agresión, fue ella quien terminó acusada de violencia familiar y violación.
Cedehm logró que le cambiaran la prisión preventiva por resguardo domiciliario. Sigue sin sentencia, esperando juicio. Piden que la juzguen considerando el contexto de violencia que ella vivió.
Con discapacidad intelectual y acusada del feminicidio de su hija
Una mujer con discapacidad intelectual y antecedentes de violencia por su pareja, fue acusada junto a él del feminicidio de su hija.
El acompañamiento reveló deficiencias graves en la investigación y falta de pruebas en su contra. Al final, el Ministerio Público desistió de la acción penal. Recuperó su libertad.
“Estos casos no son aislados. Son el reflejo de un sistema que no ve la desigualdad, la violencia previa, la maternidad, la lengua o la discapacidad”, advierte Cedehm.
En Chihuahua, la reinserción femenil sigue sin diagnóstico desde 2023. Y mientras tanto, mujeres que se defendieron, que no hablaron el idioma del juzgado o que simplemente no tienen para pagar, siguen pagando con años de encierro.
