Chihuahua, Chih.- El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, afirmó que ni el Estado ni el Municipio tienen la obligación de dotar de terrenos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para construir hospitales y sostuvo que la falta de un predio no justifica las deficiencias en la atención a los derechohabientes. Señaló que el Municipio de Chihuahua ya donó un terreno que el propio Instituto había solicitado y validado, pero después lo rechazó para pedir otro.
El funcionario cuestionó que el IMSS atribuya la falta de un nuevo hospital a la disponibilidad de terrenos, al señalar que la responsabilidad de construir instalaciones médicas y garantizar un servicio adecuado corresponde al Gobierno federal, que recibe las cuotas obrero-patronales.
“¿Dónde dice que es el Estado o el Municipio quien les tiene que dotar de un terreno?”, planteó De la Peña, quien sostuvo que las autoridades locales han ofrecido opciones, pero no tienen la obligación de resolver las necesidades de infraestructura del Instituto.
Recordó que cuando María Eugenia Campos Galván era alcaldesa de Chihuahua, el Municipio donó un predio que el propio IMSS había solicitado, elegido y validado, pero posteriormente la institución determinó que ya no le servía y pidió otro terreno.
“Entonces no pueden alegar que no hay disponibilidad de la autoridad local”, afirmó el secretario, quien consideró que la falta de un predio no puede utilizarse como excusa para incumplir las obligaciones de atención médica.
De la Peña señaló que, si el Gobierno del Estado o el Municipio pueden facilitar otro terreno, el apoyo sería positivo, pero insistió en que no deben confundirse las responsabilidades de cada nivel de gobierno. Añadió que el IMSS recibe las aportaciones de trabajadores y patrones, por lo que corresponde a la federación garantizar instalaciones adecuadas para sus derechohabientes.
Las declaraciones ocurren en medio de las protestas de trabajadores del Instituto, quienes han denunciado falta de medicamentos, insumos, espacios e inversiones, además de rechazar el incremento salarial ofrecido. El funcionario afirmó que las inconformidades ya no provienen únicamente de los derechohabientes y los patrones que realizan sus aportaciones, sino también del personal encargado de prestar los servicios médicos.
“Me parece que es algo que se tiene que atender de manera inmediata”, sostuvo De la Peña, al señalar que la falta de condiciones afecta tanto a quienes necesitan atención como a quienes tienen la obligación de proporcionarla.
El secretario pidió al Gobierno federal atender la situación y planteó la posibilidad de destinar mayores recursos a los servicios de salud, en lugar de mantener inversiones en obras como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Consideró que el presupuesto destinado a esas obras podría fortalecer la atención médica, al tratarse de un derecho constitucional de los mexicanos, y reiteró que las autoridades federales deben garantizar los servicios que corresponden al IMSS sin trasladar esa responsabilidad a los gobiernos locales.
