I de II partes
Chihuahua, Chih.- Detrás de una bata blanca no solamente existen años de preparación académica, conocimientos científicos y la responsabilidad de emitir un diagnóstico. También hay una vocación que exige sensibilidad, entrega y la capacidad de aliviar el sufrimiento de personas que, en muchas ocasiones, son completamente desconocidas. Así lo expresó el doctor Rodrigo Contreras Juvenal, quien considera que la medicina es una de las profesiones más hermosas del ser humano, pero también una de las que mayor compromiso moral requiere.
En el marco del Día del Médico, a conmemorarse hoy viernes 23 de octubre, el especialista en Rehabilitación Cardíaca y coordinador de la Clínica Metabólica y Familiar del Instituto Municipal de Prevención y Atención a la Salud (IMPAS+) de Chihuahua compartió algunas reflexiones sobre su profesión, los cambios que ha experimentado la sociedad y los retos que enfrentarán las nuevas generaciones de médicos.
Egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), con estudios de especialidad en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Contreras Juvenal ha encontrado en la prevención una de las mayores satisfacciones de su ejercicio profesional, pues considera que evitar una enfermedad puede representar un logro tan importante como atenderla cuando ya está avanzada.
“Una de las cuestiones más bonitas de la medicina es el arte de la prevención”, expresó al referirse al trabajo que realiza desde el IMPAS, donde la atención médica busca adelantarse a los padecimientos y fomentar una cultura de responsabilidad entre los ciudadanos.
Explicó que, a través de la Clínica Metabólica y Familiar, ha observado un cambio gradual en la manera en que las personas se preocupan por su salud. Cada vez existe mayor interés por conocer los factores de riesgo, modificar hábitos y acudir a revisiones médicas antes de que aparezcan complicaciones.
Señaló que durante muchos años una parte importante de la población acostumbró acudir al médico solamente cuando presentaba molestias o cuando una enfermedad había avanzado. Sin embargo, actualmente buscan fortalecer una medicina preventiva y no únicamente curativa.
“Poco a poco hemos ayudado a que la población se cuide y no más tarde”, comentó, al destacar que la prevención primaria permite intervenir antes de que aparezcan enfermedades que pueden comprometer seriamente la calidad de vida.
Entre los principales problemas de salud mencionó los padecimientos cardiovasculares, como los infartos al corazón y los accidentes cerebrovasculares, además de la diabetes, el sobrepeso, el tabaquismo y las alteraciones emocionales, condiciones que pueden incrementar los riesgos para la población.
Advirtió sobre la elevada carga de enfermedades cardiovasculares en Chihuahua y la necesidad de reforzar las acciones preventivas, particularmente porque muchas de estas afecciones se desarrollan de manera silenciosa durante años.
Para el especialista, uno de los principales desafíos consiste en lograr que las personas comprendan que la salud no debe atenderse únicamente cuando aparece el dolor, sino que requiere vigilancia, disciplina y acompañamiento profesional a lo largo de la vida.
Otro de los temas que abordó fue la creciente presencia de la inteligencia artificial en el ámbito de la salud, una herramienta tecnológica que, si bien puede ofrecer beneficios para el diagnóstico, la investigación y el análisis de información, también representa riesgos cuando es utilizada sin supervisión profesional.
Contreras Juvenal consideró que uno de los errores que puede cometer la población es recurrir a estas plataformas como sustitutas de una consulta médica, pues sus respuestas no necesariamente corresponden a las condiciones particulares de cada paciente.
Explicó que los médicos también utilizan nuevas tecnologías como herramientas de apoyo, pero insistió en que su aplicación debe permanecer bajo la responsabilidad de profesionales capacitados, capaces de interpretar los resultados y tomar decisiones con criterios científicos y éticos.
“Nosotros la utilizamos como herramienta, pero que la población no la sustituya como médico, porque puede ser un arma de dos
“La medicina no es sólo ciencia, es el arte de aliviar el sufrimiento humano”
Dr. Rodrigo Contreras
filos. Al paciente le puede ir bien o le puede ir mal. Por eso es importante siempre acudir al médico”, manifestó.
Añadió que, aunque la tecnología continuará transformando la práctica médica, existen elementos que ninguna plataforma debe desplazar, particularmente la relación humana, la valoración clínica y la responsabilidad de quien tiene en sus manos la salud de otra persona.
Más allá de los avances científicos, el doctor Rodrigo Contreras hizo especial énfasis en la formación de las nuevas generaciones, pues considera que la medicina no puede limitarse a memorizar conocimientos, dominar procedimientos o interpretar estudios clínicos.
A su juicio, la preparación de un médico debe construirse sobre tres pilares fundamentales: la ciencia, la ética y la moral, acompañados de una verdadera vocación de servicio.
Explicó que la relación entre médico y paciente conserva un significado especial, debido a que las personas depositan en el profesional uno de sus bienes más valiosos: su propia salud y, en determinadas circunstancias, su vida.
Consideró indispensable que los futuros médicos comprendan la magnitud de esa confianza y asuman su profesión con responsabilidad, sensibilidad y respeto hacia quienes solicitan atención.
También reflexionó sobre la importancia de transmitir los conocimientos a quienes están en formación, sin reservas ni limitaciones, para contribuir al desarrollo de profesionales mejor preparados.
Desde su perspectiva, compartir la experiencia adquirida durante años de ejercicio profesional es una obligación moral, ya que el conocimiento médico debe servir para mejorar la atención de las siguientes generaciones.
No obstante, advirtió que ampliar excesivamente la matrícula de estudiantes de medicina puede resultar contraproducente cuando no existen las condiciones necesarias para garantizar una preparación integral y personalizada.
Consideró que la formación médica requiere tiempo, acompañamiento y una enseñanza cercana, pues no se trata únicamente de egresar profesionistas, sino de preparar personas capaces de responder ante situaciones en las que una decisión puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
