Chihuahua.- Para el profesor Hugo Marentes, la necesidad estaba a la vista cada vez que observaba a sus alumnos de la Secundaria 3015 jugar futbol. Había jóvenes con talento, entusiasmo y ganas de seguir practicando, pero faltaba algo tan básico como un espacio adecuado para hacerlo.
De esa inquietud surgió la idea de participar en el Presupuesto Participativo y buscar que la escuela contara con una cancha de futbol rápido, proyecto que finalmente fue respaldado mediante el voto de la comunidad y resultó ganador en la edición 2026.
Más que una obra, para el maestro se trataba de aprovechar el interés que los propios estudiantes ya tenían por el deporte y convertirlo en una oportunidad para su desarrollo.
“El ver a las nuevas generaciones, el talento que tienen y la parte en la que ellos se motivan para realizar el deporte, es una manera en la que nosotros podemos motivarnos como maestros para poder gestionar esto a través del apoyo del Presupuesto Participativo”, compartió.
La cancha representa para los estudiantes un lugar donde podrán practicar y desarrollar sus habilidades, pero también un espacio para convivir y mantenerse activos. Para Marentes, esa es precisamente una de las razones por las que vale la pena que maestros, familias y vecinos se involucren en las decisiones de su comunidad.
La experiencia también le dejó otra enseñanza: las necesidades no terminan cuando se concreta una obra. Siempre aparecen nuevos problemas, nuevas ideas y otras cosas que pueden mejorarse. Por ello, el profesor asegura que volvería a participar en el Presupuesto Participativo si encuentra otra necesidad que pueda beneficiar a sus alumnos o a su entorno.
“Siempre hay algo que hacer, siempre hay algo que mejorar y siempre hay algo que pueda ayudar a los jóvenes para poder desarrollarse en varios aspectos”, expresó.
El proyecto de la Secundaria 3015 muestra así el lado más cercano del Presupuesto Participativo: una necesidad que se detecta en la vida cotidiana, una persona que decide plantearla y una comunidad que se organiza para respaldarla. En este caso, el resultado fue una cancha de futbol rápido que nació de algo tan sencillo como ver a un grupo de jóvenes disfrutar del deporte y preguntarse cómo podían hacerlo en mejores condiciones.


