Chihuahua.- Ayer, una aeronave de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) que realizaba recorridos de vigilancia fue atacada por civiles armados en la zona de Coyame–Ojinaga, dejando a uno de los tripulantes, un elemento que apenas había egresado de la Academia el año pasado, con lesiones graves.
Cerca de la 1:00 de la tarde, una aeronave oficial que trasladaba un policía estatal herido de gravedad aterrizó en el hangar 2 de Gobierno del Estado, dentro del Aeropuerto Internacional Roberto Fierro, en medio de un fuerte operativo de seguridad.
A los pocos minutos, el vocero de la SSPE, Jorge Armendáriz, dio a conocer que el agente había sido lesionado luego de que individuos armados dispararan contra el helicóptero en que él y otro compañero realizaban recorridos de vigilancia aérea, como parte de las estrategias contra la delincuencia organizada.
El portavoz detalló que el elemento lesionado labora como observador aéreo; tras la agresión fue trasladado de manera inmediata a un hospital de la ciudad de Chihuahua para recibir atención médica especializada.
Fuentes internas de la corporación revelaron que el herido se graduó de la academia policial apenas el año pasado.
Armendáriz detalló en su reporte que pese a las heridas, el agente arribó al nosocomio consciente y estable.
Previo al cierre de la edición, la Secretaría indicó que el agente estaba fuera de peligro y era atendido en una institución médica privada.
De acuerdo al personal médico, el impacto de bala únicamente causó un roce en el cráneo; sin embargo, sería sometido a un procedimiento en quirófano para descartar daños mayores o sangrado interno, así como para limpiar la herida.
Por otra parte dio a conocer que, a través del Sistema de Intervención Temprana (SIT) de la SSPE, de inmediato se pusieron en contacto y a disposición de la familia para brindar la contención y el apoyo correspondiente.
Respecto a la aeronave, Armendáriz abundó que también presentó varios impactos de arma de fuego.
Posteriormente, el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya Chávez, detalló que ya habían desplegado un fuerte operativo para dar con los responsables lo más pronto posible, pues subrayó que la SSPE no permitirá que ninguna persona piense que puede atacar a la autoridad y no ser llevado ante la justicia.
Califica Loya hecho como ‘terrorismo’
Loya Chávez calificó el atentado como un acto cometido por grupos terroristas que operan en el corredor que comprende los municipios de Chihuahua, Aldama, Coyame y Ojinaga.
“Debo de comentar que esto es derivado de las estrategias que mantenemos como Secretaría de Seguridad Pública contra estos terroristas. Este hecho no lo podemos ver de otra manera más que como lo que son, unos grupos terroristas”.
Sin embargo, para Ernesto Avilés Mercado, vocero de la Federación Estatal Chihuahuense de Colegios de Abogados (Fechca), consideró que este tipo de acontecimientos no encuadran en la definición de terrorismo.
“Con lo que saben públicamente hasta ahora, el hecho no colma el tipo penal de terrorismo. La calificación del secretario Loya Chávez es legítima como caracterización política y comunicativa de la gravedad del ataque, pero no equivale a adecuación típica. Aunque cuente con maestría en derecho Penal”.
Expuso que los elementos del tipo penal están señalados claramente en el artículo 139, fracción I, Código Penal Federal.
“El tipo vigente exige que, utilizando explosivos, armas de fuego o cualquier otro medio violento, intencionalmente se realicen actos en contra de bienes o servicios, públicos o privados, o contra la integridad física, emocional o la vida de personas, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad o a un particular, u obligar a éste para que tome una determinación”, dijo.
Indicó que hay cuatro capas, y las dos últimas son las que deciden si existe terrorismo o no: primero el medio comisivo, que en este caso se cumple al haber sido utilizadas armas de fuego disparadas desde tierra; el segundo es el objeto material, que también encuadra, al haber sido atacado un bien público -la aeronave estatal- y la integridad física de personas.
No obstante, el resultado (alarma, temor o terror en la población o en un sector de ella) no queda tan claro, ya que el ataque ocurrió en un corredor despoblado, contra una aeronave en vuelo, en el marco de un operativo.
“El terror que genera es, en primer término, sobre la propia corporación. Puede argumentarse que la policía estatal es un grupo o sector, pero esa lectura vacía el tipo: convertiría en terrorismo cualquier agresión armada contra fuerzas del orden. La interpretación conforme exige que el efecto intimidatorio se proyecte sobre la población civil”, argumentó el jurista.
Finalmente, el elemento subjetivo específico (el objetivo) no queda acreditado en este caso, ya que no basta el dolo de disparar, sino que comprueben que el ataque fue ejecutado para coaccionar.
“Un grupo criminal que dispara contra un helicóptero que sobrevuela su zona de operación está, en principio, repeliendo o evadiendo un operativo —violencia instrumental para proteger un negocio ilícito—, no coaccionando al Estado para que adopte una determinación”.
Por ello, subrayó que esa distinción es la que la doctrina internacional recoge cuando exige que el acto obedezca a una motivación que trascienda la consecución de objetivos privados.
Adicionalmente enfatizó que la designación estadounidense de cárteles como organizaciones terroristas extranjeras y la tipificación del delito de terrorismo en México son vías jurídicas distintas.
La primera, expuso, es una categorización administrativa con efectos financieros y de extradición en Estados Unidos; la segunda exige acreditar elementos típicos ante un juez mexicano.
“Que Washington llame terrorista a un grupo no vuelve terrorista un hecho ante el fuero federal mexicano”.
Finalmente, indicó que si sostuvieran la calificación de terrorismo, la competencia sería federal, no la Fiscalía General del Estado (FGE).
Ataque ocurre cuatro días después de detención de ‘El Pepa’
Gilberto Loya confirmó que el helicóptero fue baleado por civiles armados mientras realizaba recorridos aéreos de prevención en vigilancia, a raíz de varios eventos que han ocurrido en días pasado en dicha zona.
Precisamente el ataque ocurre a cuatro días de que elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y de la Guardia Nacional (GN) detuvieran en un operativo especial a Epifanio V. P., alias “El Pepa” o “El Pifas”, uno de los principales operadores de “La Línea” en la región de Ojinaga, bajo el mando de Sergio Pedro N, “Checo”.
De acuerdo con fuentes de corporaciones policíacas, “El Pepa”, de 41, años, está dentro de una investigación por desaparición de personas. También indicaron que era a “El Checo”, líder de la organización, a quien originalmente buscaban detener los elementos federales en el operativo desplegado el 8 de septiembre, mismo que fue generado gracias al intercambio de información con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (US Marshals) y con trabajos de inteligencia militar central de la Defensa.
La Defensa informó en un comunicado que al detener a estos sujetos, los agentes también aseguraron un inmueble, cinco armas de fuego, 16 cargadores, 400 cartuchos y dos vehículos que fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).
El Ejército destacó además que “El Pepa” es responsable de la producción y trasiego de drogas y tráfico de migrantes de México hacia Estados Unidos de América; además de contar con una orden de detención provisional con fines de extradición a la Unión Americana, por delitos de narcotráfico.
