Chihuahua.- El director de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de Chihuahua, Julio César Salas González, informó que contemplan para el próximo año la adquisición de dispositivos eléctricos incapacitantes, conocidos comercialmente como táser, como una herramienta adicional para que los agentes puedan enfrentar determinadas situaciones de riesgo sin recurrir necesariamente al uso de armas de fuego.

Dijo que la intención es ampliar las alternativas con las que cuentan los policías para neutralizar a una persona cuando las circunstancias permitan utilizar un recurso distinto a la fuerza letal. Sin embargo, aclaró que estos dispositivos serían complementarios y no sustituirían el armamento de cargo de los elementos municipales.

El planteamiento surge después de la intervención registrada el pasado 13 de septiembre en la colonia Los Olivos, donde un agente municipal disparó contra un hombre que portaba un arma de fuego y la habría apuntado hacia el policía.

Recordó que el incidente comenzó después de un reporte al 911 sobre unos disparos. Al arribar al sitio, el agente ubicó a varias personas y un hombre que portaba un arma, por lo que emitió comandos verbales para que desistiera y bajara la pistola. Ante la negativa y la presunta agresión, el policía accionó su arma de cargo.

La escena quedó registrada tanto por cámaras de seguridad como por sistemas vinculados a la Plataforma Escudo Chihuahua (PECUU), y posteriormente difundieron un video en el que observan el momento de la intervención. El material forma parte de los elementos que deberán ser considerados dentro de la investigación correspondiente.

El titular de la corporación aseguró que el hecho está sujeto al procedimiento legal correspondiente, pues aunque sea un elemento de la corporación, la intervención en la que una persona perdió la vida debe ser investigada por las autoridades competentes. La Fiscalía General del Estado (FGE) lleva a cabo las diligencias para determinar las circunstancias y responsabilidades jurídicas que correspondan.

Paralelamente, el policía involucrado fue canalizado a atención psicológica y posteriormente deberá cumplir con procesos de entrenamiento y evaluación antes de reincorporarse a las labores operativas, como parte del protocolo establecido por la corporación para los agentes involucrados en hechos donde utilizan fuerza letal.

La intención de incorporar dispositivos eléctricos no significa, por tanto, que la DSPM pretenda retirar las armas de fuego a sus policías. La propuesta busca contar con una herramienta intermedia para determinadas intervenciones, particularmente aquellas en las que exista una amenaza que pueda ser controlada sin llegar al uso de fuerza potencialmente mortal.

El propio comisario ha planteado que la capacitación y la incorporación de tecnología forman parte de los pendientes de la corporación hacia el próximo año. Entre las nuevas herramientas consideradas están precisamente los dispositivos eléctricos incapacitantes, con el propósito de ofrecer mayores alternativas de actuación a los elementos durante sus intervenciones.

Así, el caso de Los Olivos no solamente abrió nuevamente la discusión sobre el uso de la fuerza policial, sino también sobre la necesidad de que los agentes cuenten con distintas opciones para responder a escenarios de riesgo. La eventual adquisición de estos dispositivos quedaría a consideración dentro del Presupuesto de Egresos del 2027, por lo que aún no puede dar números de inversión o fecha para comprarlos.