Chihuahua, Chih.– La dirigencia estatal del PRI, encabezada por Alejandro Domínguez, consideró un berrinche por parte de la presidenta Sheinbaum, el rechazo a la invitación de Maru Campos, Gobernadora de Chihuahua, para sostener una reunión en modalidad de mesa de trabajo para abordar temas de seguridad, gusano barrenador y sobre todo el tema del agua.
El líder estatal mencionó que en el debate público es natural que existan “raspones” y lamentó que el intento de la mandataria chihuahuense de restablecer el diálogo con la Federación, fuera rechazado por la titular del Ejecutivo Federal.
“Los que perdemos somos los chihuahuenses, de que establezcan de nuevo el diálogo los dos principales niveles de gobierno”, consideró Domínguez, quien dijo que no se trata de si gana Sheinbaum o Campos Galván, porque no se trata de personas, sino de investiduras, de quienes representan dos importantes instituciones.
En el preámbulo de la visita de Sheinbaum a Juárez mañana sábado, la Gobernadora envió una carta pública a la mandataria federal para plantear la reunión, pero la Presidenta desde su conferencia matinal rechazó la propuesta bajo el argumento de falta de espacio en su agenda.
El priista consideró que Chihuahua tiene grandes problemas que competen a la Federación, de los cuales se desentiende, y que más allá de un evento propagandístico y de tintes partidistas en Juárez, por parte de Sheinbaum Pardo y Morena, el Gobierno Federal debería de enfocarse a resolverlos.
“Esa actitud no le abona al clima de unidad que debe haber en el país, abona a la polarización… reitero que en la división, el que gana es el crimen organizado”, concluyó.
