Chihuahua.- La extorsión en México está completamente desbordada y mantiene de rodillas a miles de ciudadanos y empresarios, operando como un factor que mata a la micro, pequeña y mediana empresa, alertó Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
El líder patronal expuso que la extorsión ha alcanzado niveles críticos en el país, posicionándose como el delito de mayor crecimiento en la última década al registrar un repunte del 70 por ciento.
Dentro de las modalidades registradas, señaló que las extorsiones no provienen únicamente del cobro de piso por parte del crimen organizado, sino también hay quejas de los empresarios que en algunos municipios y estados, la autoridad, bajo el argumento de hacer cumplir la ley, se convierte, por los montos solicitados, en el mayor de los extorsionadores.
De acuerdo con los datos más recientes del indicador Data Coparmex, la extorsión escaló de la tercera posición hasta ocupar el primer lugar entre los delitos que más afectan a los socios del organismo, superando ahora al robo de mercancías, al robo al transporte y delitos cibernéticos.
La vulnerabilidad del sector productivo es evidente: uno de cada dos socios de Coparmex ha sido víctima de por lo menos un delito, existiendo casos recurrentes donde las empresas sufren hasta dos, tres o cuatro incidentes delictivos.
Alertó que el 20 por ciento de las extorsiones a los socios de Coparmex son perpetradas directamente por autoridades o por personas que se hacen pasar por ellas, el 60 por ciento de los casos corresponde a llamadas de extorsión y el 37 por ciento de los empresarios que sufrieron este delito realizaron el pago solicitado.
Uno de los aspectos más alarmantes expuestos por Sierra Álvarez es la cifra negra que rodea a este problema: el 97 por ciento de los delitos de extorsión en México no son denunciados. Las razones principales que impiden acudir a las instancias oficiales son la falta de confianza en las autoridades y el miedo a sufrir represalias.
En este sentido, el dirigente de la cúpula patronal sostuvo que para consolidar la atracción de inversiones y aprovechar tratados internacionales como el T-MEC, el país debe focalizar sus esfuerzos prioritariamente en tres condiciones fundamentales: seguridad, certeza jurídica y energética.
