Cd. de México.- Para Marcelo Ebrard, el hecho de que su hijo Marcelo Patrick viviera en la Residencia Oficial de la Embajadora de México en Reino Unido durante seis meses en 2021 no es un abuso.

Ebrard era el Canciller y la Embajadora y subalterna era Josefa González-Blanco.

El actual Secretario de Economía dijo ayer: "No veo en ello ningún abuso de mi parte. Salvo la preocupación de un papá por un hijo. No usamos ningún recurso indebidamente".

El funcionario sostuvo que conversó el tema con Josefa González-Blanco, entonces Embajadora de México en Reino Unido, quien ofreció alojar a su hijo en la Residencia Oficial para que realizara estudios durante la pandemia de Covid.

"En el año 2021, recuerdo el momento porque estábamos hablando de la pandemia, yo estaba muy atareado con el tema de traer a México las vacunas, esa era entonces mi prioridad como Canciller. Tuve una conversación con Josefa (González-Blanco), quien había sido designada Embajadora y le dije: 'Oye, va a estar por allá mi hijo porque quiere hacer unos estudios y yo tengo muchas reservas', porque estábamos en plena pandemia, y me dijo: 'Mándamelo a la Residencia y lo trato como a un hijo, cuando menos el tiempo que sea indispensable'", contó el ex Canciller.

"Mi hijo quería ir para tomar unos cursos, estudió Psicología y Medicina y le interesa mucho la Neurociencia. Me dijo: 'Papá, si no voy, voy a perder esa oportunidad', esa es la génesis; le agradecí muchísimo y hasta ahora se lo agradezco muchísimo a Josefa, mi hijo estuvo aproximadamente seis meses, decidió regresar porque las clases eran por zoom".

Marcelo Patrick era atendido por un mayordomo, una cocinera y dos personas de limpieza, según un recuento realizado por El País.

La residencia ubicada en la calle de Belgrave Square, tiene tres plantas y un sótano. Tras dos siglos de historia, las partes superiores de la casa están reservadas para el titular de la Embajada y sus invitados, mientras el personal de servicio ocupa las habitaciones en el subsuelo.

"Josefa tenía que hacer de su niñera (...) para ella se convirtió en una tarea, trataba de darle algún proyecto para que tuviera algo que hacer, era una forma de cuidarlo", relató un empleado citado por El País.