La primera sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión inició con gritos y manotazos de legisladores de Oposición, así como de Morena y aliados, por las recientes denuncias de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, Gobernadora de Sinaloa, y otros 9 funcionarios, por sus presuntos nexos con el grupo criminal "Los Chapitos".

Con la ausencia de Enrique Inzunza, senador morenista también señalado por la Fiscalía Federal de Estados Unidos, así como de su suplente Sasil de León, los diputados y senadores elegidos para este periodo de receso ordinario comenzaron a encender el debate.

El senador panista, Ricardo Anaya, mostró desde el templete principal la indagatoria que reveló la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, lo cual provocó el enojo de varios de los presentes, quienes decidieron rodearlo para evitar siguiera hablando sobre el tema.

Después, Lilly Téllez, también del PAN, provocó que el morenista Gerardo Fernández Noroña se pusiera a su lado a exigir a gritos que dejara de hablar del tema que, de acuerdo a lo acordado, no estaba aprobado en la agenda política.

Arturo Ávila, vocero de Morena en la Cámara de Diputados, acusó al priista Manuel Añorve de autoritarismo por permitir que los panistas abrieran el debate hablando sobre los presuntos narconexos.