De forma sorpresiva para sus compañeros de lucha, se anunció la muerte de Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello, uno de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural "Isidro Burgos", en Ayotzinapa, Guerrero.

Rodríguez Morales fue esposo de Minerva Bello Guerrero, una de las primeras integrantes del colectivo de padres que buscaban conocer el paradero de sus hijos; ella falleció en 2018.

Organizaciones como el Centro ProDH emitieron sus condolencias para la familia del padre, de quien no se especificaron las causas exactas del fallecimiento.

Sus restos serán velados en su domicilio, en la comunidad de Omeapa, que forma parte del Municipio de Tixtla, que forma parte de la región centro del Estado.

En total, suman ocho fallecimientos de las madres y los padres de los estudiantes que fueron atacados y luego desaparecidos por elementos de seguridad municipal en presunto contubernio con el grupo criminal Guerreros Unidos.

La primera fue, justamente, Minerva Bello, quien murió a causa de cáncer; luego Tomás Ramírez Jiménez, padre de Julio César Ramírez Nava, ese mismo año, y Saúl Bruno García, padre del normalista Saúl Bruno Rosario, por complicaciones de diabetes.

Luego Bernardo Campos Cantor, padre de José Ángel Campos Santos, a causa de COVID-19, en 2021; Ezequiel Mora Chora, padre de Alexander Mora Venancio, en 2022 y Genoveva Sánchez Peralta, madre de Israel Sánchez Caballero, en 2025.

El próximo 27 de septiembre, un día después de que se cumplan 12 años de los hechos, el colectivo tendrá una reunión con la Presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de evaluar líneas de investigación y compromisos de búsqueda.