Cd. de México.- Pemex redujo prácticamente a cero durante 2026 los apoyos comunitarios destinados a Paraíso, Tabasco, municipio donde opera la refinería Olmeca de Dos Bocas y donde en los últimos meses han aumentado las protestas y reclamos vecinales por contaminación, ruido, riesgos industriales y afectaciones a la pesca.

Entre 2024 y junio de 2026, la petrolera reportó 20 obras, programas y acciones por alrededor de 92.8 millones de pesos mediante el Programa de Apoyo a la Comunidad y Medio Ambiente (PACMA).

Sin embargo, mientras en 2024 destinó alrededor de 48.2 millones de pesos y en 2025 unos 44.5 millones, durante el primer semestre de este año sólo reportó un apoyo por 97 mil 844 pesos, correspondiente a mobiliario escolar para un plantel.

Pemex explicó que el PACMA forma parte de sus mecanismos de responsabilidad social y está vinculado a la gestión de la "licencia social para operar" en las comunidades donde la empresa o sus filiales desarrollan actividades.

Añadieron que la Gerencia de Responsabilidad Social coordina estas acciones mediante obras, programas y apoyos dirigidos a zonas de influencia petrolera.

Los recursos pueden destinarse a educación, salud, infraestructura, protección ambiental, seguridad pública, proyectos productivos y protección civil.

En Paraíso, por ejemplo, Pemex financió en 2024 la compra de 20 hectáreas por 26.8 millones de pesos para entregarlas a la Secretaría de Marina, además de pavimentaciones, ambulancias, equipo de rescate y mobiliario escolar.

En 2025 destinó 19.4 millones de pesos a pavimentación en la Avenida Dos Bocas, 12.8 millones para cinco camiones recolectores de basura, ambulancias, unidades médicas móviles y aulas educativas.

Para 2026, hasta junio, la relación entregada vía Transparencia únicamente consigna los 97 mil 844 pesos de mobiliario escolar.

La caída ocurre en un momento particularmente sensible para la relación entre Pemex y las comunidades vecinas de la refinería Olmeca.

Durante este año, habitantes de colonias cercanas han realizado protestas para exigir incluso su reubicación, al argumentar que viven expuestos a emisiones, ruido y riesgos derivados de la proximidad con el complejo petrolero. En abril, vecinos de la colonia Lázaro Cárdenas del Río, conocida como Petrolera, se movilizaron para exigir ser trasladados a una zona segura.

También padres de familia y habitantes de comunidades próximas a Dos Bocas han denunciado afectaciones relacionadas con la calidad del aire.

Las quejas se agudizaron después del incendio ocurrido en marzo en inmediaciones del complejo, que dejó cinco personas muertas. Vecinos reportaron posteriormente residuos de hidrocarburos en zonas inundadas y expresaron temor por nuevos accidentes.