Cd. de México.- La presencia de sargazo en el Caribe mexicano se cuadruplicó en 2026 respecto del año pasado, mientras la cantidad que las autoridades han tenido que retirar en Quintana Roo aumentó, en promedio mensual, más de 77 por ciento.
El crecimiento de la emergencia contrasta con los recursos destinados a la operación cotidiana.
En una respuesta oficial, la Armada de México informó que el presupuesto ejercido para tareas de contención, recolección o manejo de sargazo —la denominada Operación Sargazo— fue de 19 millones 448 mil 88 pesos en 2025. Para 2026 reportó 19 millones 500 mil pesos. El incremento entre ambos ejercicios es de sólo 0.27 por ciento, muy por debajo tanto del aumento de la presencia de la macroalga como del crecimiento observado en los volúmenes mensuales de recolección. Ese gasto operativo es distinto de la inversión extraordinaria anunciada por el Gobierno federal para ampliar la infraestructura contra el sargazo. El 30 de julio, la Presidenta Claudia Sheinbaum anunció recursos por más de 2 mil millones de pesos para fortalecer la estrategia y, en información actualizada entregada posteriormente a REFORMA, la Marina precisó que su estrategia prospectiva contempla una inversión de 2 mil 635.6 millones de pesos. "En 2026 fue cuatro veces más (el sargazo) que en 2025 y tenemos 27 veces más que el promedio histórico. Este ha sido un año realmente difícil, atípico", advirtió ese día, en la mañanera, Alicia Bárcena, Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales. La funcionaria estimó que entre 40 mil y 90 mil 538 toneladas de sargazo pueden desplazarse diariamente por el Caribe mexicano y que alrededor del 10 por ciento termina recalando en las costas de Quintana Roo. Eso significa que, dependiendo de las condiciones, miles de toneladas pueden alcanzar el litoral en una sola jornada y que, durante los episodios de mayor intensidad, el volumen puede aproximarse a 9 mil toneladas en 24 horas. Por otro lado está el sargazo efectivamente recolectado por autoridades federales, estatales y municipales. Los registros de la Secretaría de Marina muestran que durante 2026 el volumen retirado ha crecido, en promedio mensual, más de 77 por ciento respecto de los mismos periodos de 2025. Durante todo 2025 fueron recolectadas 92 mil 782 toneladas en Quintana Roo, mientras que en lo transcurrido de 2026 la cifra ya alcanza 109 mil 750 toneladas. Es decir, aun sin concluir el año, se han retirado 16 mil 968 toneladas más que durante los 12 meses completos de 2025, un incremento acumulado de 18.3 por ciento. La Marina reconoce que 2025 y 2026 son ya los dos años con mayor recolección histórica de sargazo en Quintana Roo.EL PLAN DE LA ARMADA
El plan contra el sargazo considera dos buques sargaceros oceánicos, seis semioceánicos, seis remolcadores, mil 500 metros de barreras dinámicas, 35 kilómetros de barreras de contención y redireccionamiento, un sistema de monitoreo y alerta temprana y un muelle en Puerto Juárez.
La primera etapa representa 768.7 millones de pesos y busca incrementar la capacidad de recolección marítima. La Armada opera el sistema de monitoreo satelital mediante el Instituto Oceanográfico del Golfo y Mar Caribe y un esquema de alerta temprana para determinar dónde concentrar las labores. Las operaciones incluyen seguimiento de las manchas, recolección oceánica y costera, contención y redireccionamiento mediante barreras, retiro en aguas someras y limpieza directamente en las playas. La presión se extiende por prácticamente todo el corredor turístico del Caribe mexicano. Isla Mujeres, Benito Juárez —donde se encuentra Cancún—, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Cozumel, Tulum y Othón P. Blanco forman parte de la zona de atención. La Marina ubica actualmente a Tulum y Othón P. Blanco entre las localidades con mayor arribo moderado de la macroalga. La estrategia federal busca impedir que el sargazo alcance la arena. "El principio es sencillo, mientras más alga pueda recogerse mar adentro, menor será el volumen que después tendrán que retirar municipios, hoteles y trabajadores directamente sobre las playas", dice uno de los coordinadores de las tareas. Pero la capacidad marítima todavía enfrenta límites. Marina reporta actualmente una capacidad de recolección de 627 toneladas por día. El buque Sargassum se encuentra en proceso de alistamiento y, cuando sea incorporado a las operaciones, permitirá elevarla a mil 227 toneladas diarias. Es decir, prácticamente duplicará la capacidad. Aun entonces, el tamaño de los arribazones puede superar varias veces lo que los barcos son capaces de retirar. "Si en una jornada extrema llegan a desplazarse hacia las costas alrededor de 9 mil toneladas, la capacidad futura de mil 227 toneladas equivaldría a menos de 14 por ciento de ese volumen. "Esa diferencia explica por qué, pese al despliegue naval, una parte considerable de la macroalga termina sobre los arenales. Una vez en tierra, el problema cambia", añade el mando naval en la zona de Cancún. El sargazo, explica, debe retirarse mediante trabajadores, maquinaria y camiones; posteriormente tiene que transportarse hacia sitios de disposición o aprovechamiento. Mientras permanece acumulado comienza además su descomposición. Para hoteles y municipios, cada tonelada que logra detenerse en el mar representa una tonelada menos que retirar desde la playa. Ante este fenómeno el Gobierno federal prepara una ampliación mucho mayor de su infraestructura. Por ejemplo, las barreras dinámicas tendrán una función distinta a las estructuras tradicionales. En lugar de limitarse a detener la macroalga, serán utilizadas para concentrarla y dirigirla hacia los buques sargaceros, facilitando su retiro antes de que llegue a aguas someras. La apuesta federal es trasladar cada vez más la batalla hacia el mar. El plan representa también un reconocimiento de que la infraestructura utilizada hasta ahora resulta insuficiente ante la nueva escala del fenómeno. La estrategia contra el sargazo comenzó a operar de manera ininterrumpida desde 2019. Siete años después, el Gobierno federal ya define su atención como una "política permanente de Estado".MAHAHUAL Y PUERTO MORELOS, LOS IMANES
Los registros de la Marina permiten identificar además dónde se concentra buena parte de la presión.
Información entregada por la dependencia vía transparencia revela que durante 2025 retiró directamente del mar 18 mil 534 toneladas de sargazo. Más de la mitad fue recolectada en un solo punto. Frente a Mahahual fueron retiradas 9 mil 613 toneladas. En Puerto Morelos, otras 4 mil 931. Entre ambos destinos concentraron casi 79 por ciento de toda la recolección marítima realizada por la Armada durante aquel año. "La distribución muestra otra característica del problema. El sargazo no golpea uniformemente los cientos de kilómetros de litoral quintanarroense. Las corrientes, los vientos y la configuración de la costa pueden convertir determinados puntos en auténticos embudos. Una playa puede amanecer prácticamente libre de macroalga mientras otra, a unas decenas de kilómetros, recibe toneladas", indicó el coordinador. Esa incertidumbre está modificando incluso la manera en que algunos visitantes recorren el Caribe mexicano.¿DÓNDE ESTÁ EL SARGAZO?
La pregunta está en todos los viajeros durante la temporada vacacional: ¿Dónde hay sargazo? O la otra ¿Dónde hay menos sargazo?
Un visitante de Playa Chac Mool, en Cancún, describe a REFORMA que en julio el sitio era considerada una "muy buena playa", pero reconoce que en esta temporada el principal problema es la presencia de la macroalga. Otros viajeros recomiendan directamente cambiar de zona. "Si buscas playas limpias es Isla Mujeres, Holbox, Cozumel o Costa Mujeres en Cancún, en el resto hay sargazo para dar y regalar", ironiza Juan Manuel Malagón. Otro turista relata que encontró cubierta de sargazo la playa frente a su hospedaje en Playa del Carmen. "El olor, el agua café, todo", describe el panorama en sus redes sociales. Después de dos días intentando nadar, relata, decidió buscar otra playa, utilizando el automóvil para buscar otros puntos del litoral, pero cuestionó la dificultad para obtener información suficientemente actualizada antes de trasladarse. La experiencia refleja un impacto difícil de medir exclusivamente en toneladas. El sargazo comienza a intervenir también en las decisiones cotidianas del visitante: dónde hospedarse, qué playa visitar y hasta dónde trasladarse para encontrar agua y arena libres de macroalga. En Cancún, las condiciones pueden cambiar incluso dentro de la propia zona hotelera. Reportes ciudadanos de agosto muestran playas con presencia mínima y otras con acumulaciones mayores. Visitantes preguntan prácticamente en tiempo real por las condiciones antes de desplazarse. Eso impide atribuir el desempeño turístico exclusivamente al sargazo. Pero la percepción del fenómeno comienza a pesar sobre un destino cuya principal carta de presentación son precisamente sus playas.HOTELES: LIMPIAR O CERRAR
El problema alcanza otra dimensión en Tulum.
Hoteleros de la zona costera han comenzado incluso a analizar una posibilidad que hace algunos años habría resultado difícil de imaginar: cerrar temporalmente durante los meses de mayor arribazón. David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano y de la Asociación de Hoteles de Tulum, ha advertido a fuentes locales que el costo de retirar diariamente el sargazo se vuelve particularmente difícil de sostener cuando coincide con periodos de baja ocupación. "Un hotel invierte grandes cantidades de dinero en las acciones de limpieza. Puede llegar a gastar hasta tres veces más en retirar el alga que lo que paga por consumo de energía eléctrica", explica. Fuentes locales indican que, durante años, la industria hotelera absorbió con recursos propios una parte considerable de la limpieza de los arenales frente a sus establecimientos. Pero el problema es que la temporada de sargazo se ha extendido. "Este año comenzaron a observarse arribazones desde finales de enero, cuando históricamente el fenómeno se concentraba principalmente entre primavera y verano. "Para los hoteles eso significa mantener durante más meses cuadrillas de trabajadores, maquinaria, combustible, transporte y disposición del material", dice un hotelero que no quiere comprometer su nombre para evitar conflictos con las autoridades. "Y hacerlo mientras algunas habitaciones permanecen vacías". Los hoteleros han relacionado el incremento del sargazo con parte de la disminución de la ocupación, aunque reconocen que el comportamiento turístico depende también de factores como la disponibilidad aérea, el tipo de cambio y la competencia con otros destinos. La ocupación del Caribe mexicano inició las vacaciones de verano por debajo de 60 por ciento, de acuerdo con reportes del sector turístico. En Tulum, restaurantes y negocios de la zona costera también han reportado disminuciones de ventas, cierres temporales y establecimientos que dejaron de operar en medio de una combinación de menor afluencia, altos costos y gastos adicionales para mantener limpios los frentes de playa. Puerto Morelos, precisamente uno de los puntos donde la Marina concentró la mayor recolección marítima durante 2025, también registró durante julio una ocupación inferior a la observada un año antes. El sargazo no explica por sí mismo la disminución turística. Pero representa una presión adicional para destinos que dependen económicamente del mar.EL OCÉANO BAJO LA LUPA
El Gobierno federal mantiene bajo estudio las causas de la expansión de la temporada de sargazo.
Alrededor de 150 científicos participan en investigaciones sobre la reproducción de la macroalga, su desplazamiento por el Atlántico tropical y las posibilidades de aprovecharla industrialmente. Entre los factores analizados se encuentran las concentraciones de nutrientes en el océano, las corrientes marinas, los vientos y las condiciones ambientales que pueden favorecer su crecimiento. El problema tampoco comienza frente a Quintana Roo. Las enormes manchas se desplazan por el Atlántico tropical y el Caribe antes de alcanzar las costas mexicanas. Eso ha convertido al sargazo en un desafío regional. México convocó para octubre a representantes de países del Caribe, además de otras naciones y organismos internacionales, para discutir alternativas de contención, recolección y aprovechamiento.DE BASURA A MATERIA PRIMA
El siguiente problema comienza precisamente después de retirar la macroalga.
Sólo entre 2025 y lo que va de 2026 han sido recolectadas en Quintana Roo más de 202 mil 500 toneladas de sargazo. ¿Qué hacer con semejante volumen?, se preguntan a nivel institucional. La Marina, Semarnat, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y la Secretaría de Turismo, a través de Fonatur, trabajan con el Gobierno estatal, municipios, iniciativa privada y hoteleros para desarrollar esquemas de reciclaje y aprovechamiento industrial. El objetivo es evitar que el sargazo termine únicamente trasladado de las playas hacia grandes sitios de acumulación. El Gobierno federal ha identificado proyectos para transformarlo en productos como biogás, bioetanol, biofertilizantes, biocarbón, alginato de sodio, madera plástica y laminados. Puerto Morelos aparece nuevamente como uno de los puntos estratégicos. Ahí se proyecta desarrollar infraestructura vinculada con la economía circular para transformar parte del material recolectado en insumos industriales.Duplica Fonatur barreras contra sargazo
Ante el arribo extraordinario de sargazo al Caribe mexicano, Fonatur reforzó el plan anunciado a principios de agosto y fijó como meta casi duplicar las barreras de contención, ampliar la recolección en playas y establecer centros de acopio para evitar que la macroalga retirada termine provocando erosión.
Sebastián Ramírez, director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), aseguró que durante 2026 el Caribe mexicano enfrentó una condición sin precedente por la cantidad de sargazo que llegó a sus costas. "Hay que tener claro que en 2026 tenemos una condición extraordinaria. Ha llegado este año 27 veces la media anual que llega de sargazo; o sea, este año hemos recibido más sargazo que en cualquier año de la historia", afirma en entrevista con REFORMA. La cifra coincide con la alerta emitida a finales de julio por la Secretaría de Medio Ambiente, que reportó una presencia de sargazo 27 veces superior al promedio histórico. Ante ese escenario, explica Ramírez, la estrategia federal se concentró en tres frentes: aumentar la capacidad para interceptar y recoger el alga en el mar; reforzar la maquinaria y personal para retirarla de las playas, y crear infraestructura para concentrarla y aprovecharla posteriormente. Fonatur prevé pasar de 16 a 30 kilómetros de barreras semioceánicas, prácticamente el doble de infraestructura, que será desplegada para proteger 50 playas públicas prioritarias en cinco destinos del Caribe mexicano. "Vamos a pasar de 16 a 30 kilómetros de barreras semioceánicas para detener el sargazo", detalla. El plan establece además una meta de recolección de mil 500 toneladas en playas y más de 2 mil toneladas adicionales en el mar, estas últimas mediante las operaciones de la Secretaría de Marina. La estrategia profundiza el esquema que el Gobierno federal comenzó a delinear desde julio, cuando incorporó a Fonatur como responsable de coordinar a hoteles y prestadores de servicios turísticos para mejorar la recolección y disposición del alga. Ramírez explicó entonces a REFORMA que uno de los principales problemas no consistía únicamente en retirar el sargazo, sino en hacerlo sin llevarse con éste grandes cantidades de arena y acelerar la erosión de las playas. Ahora, el funcionario asegura que los hoteleros se involucraron en el nuevo esquema y que Fonatur les pidió aplicar un manejo integral en las zonas de playa ocupadas por sus desarrollos. "Los hoteleros están obviamente enfrentando un desafío, pero están muy proactivos, están ayudando", señala. La petición, agrega, fue que los complejos turísticos no se limitaran a retirar el alga frente a sus instalaciones, sino que garantizaran su manejo posterior y la recuperación de la arena extraída durante las labores de limpieza. El siguiente paso será concentrar el sargazo retirado. Ramírez anuncia el establecimiento de cinco centros de acopio para darle un manejo integral, evitar afectaciones ambientales y facilitar que la macroalga pueda convertirse en materia prima. "Vamos a establecer cinco centros de acopio del sargazo para tener un manejo integral, para evitar la erosión de las playas y para favorecer su valorización", indica. El planteamiento avanzó respecto del presentado a principios de agosto, cuando el Gobierno contemplaba cuatro sitios de disposición final en Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum y Mahahual. En esos sitios se habían previsto áreas de secado y pretratamiento, sistemas para el manejo de lixiviados, maquinaria especializada y obras para impedir que los residuos del sargazo contaminaran suelo o mantos acuíferos. El Gobierno también identificó 198 iniciativas relacionadas con el aprovechamiento del sargazo en México, de las cuales 11 tenían potencial para escalar industrialmente, mientras 39 empresas mexicanas habían desarrollado productos derivados de la macroalga. Los proyectos abarcaron desde biofertilizantes, biocarbón y biogás hasta materiales para construcción, bioplásticos y otros insumos industriales. "El sargazo puede tener futuro si se le valoriza para utilizarse para otras funciones económicas, pero para eso es importante que lo acopiemos de forma integral", sostiene Ramírez. Con el nuevo despliegue, el Gobierno buscó así ampliar la estrategia más allá de retirar diariamente el sargazo de las playas: contener una mayor cantidad antes de que toque tierra, recoger el que logre recalar, recuperar la arena arrastrada durante la limpieza y concentrar la macroalga para darle un destino productivo. FRASES "Vamos a pasar de 16 a 30 kilómetros de barreras semioceánicas para detener el sargazo". "Vamos a establecer cinco centros de acopio del sargazo para tener un manejo integral, para evitar la erosión de las playas y para favorecer su valorización". Sebastián Ramírez, director general de FonaturY adaptan barcos para combatir sargazo
Ante la falta de embarcaciones diseñadas específicamente para recolectar sargazo en alta mar, la Secretaría de Marina (Semar) tendrá que adquirir barcos, adaptarlos y equiparlos para reforzar el combate a la macroalga que este año registró arribos extraordinarios en Quintana Roo.
El Secretario de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, explicó que la adquisición de la nueva flota no será inmediata debido a que en el mercado no existen buques fabricados exclusivamente para retirar sargazo. La dependencia buscará embarcaciones que posteriormente puedan ser modificadas para realizar esa tarea. "Los otros barcos se van a ir comprando el próximo año porque los barcos no se hacen, no es tan rápido adquirirlos y, además, después de eso hay que adaptarlos, porque no existe un barco sargacero de patente, digamos así", explicó Morales Ángeles durante la conferencia presidencial del 30 de julio. El mando naval indicó que la Semar analizaba principalmente embarcaciones tipo roll-on/roll-off, diseñadas originalmente para transportar carga rodada, para encontrar las unidades con mejores condiciones y ofertas y posteriormente adecuarlas a las operaciones contra el sargazo. La estrategia contempló que los nuevos barcos no operaran solos. Morales Ángeles señaló que Marina preparaba tres tándems de recolección en alta mar, integrados por un barco principal, barreras dinámicas y remolcadores. "Es un paquete: es el barco, su barrera dinámica, sus remolcadores, o sea, es un paquete que los pueda recolectar", detalló. El objetivo fue trasladar hacia el mar una operación que actualmente se concentra principalmente en las playas de Quintana Roo. La Semar reportó una capacidad instalada de recolección marítima de mil 227 toneladas diarias y planteó elevarla, en una primera etapa, a mil 870 toneladas por día. Para alcanzar esa capacidad, el Gobierno federal autorizó una primera inversión de 768.7 millones de pesos destinada a la adquisición de dos remolcadores y seis sargaceros costeros, además de barreras dinámicas y aproximadamente 50 kilómetros de barreras de contención. En una segunda etapa, Marina proyectó elevar la capacidad hasta 4 mil toneladas diarias mediante más buques sargaceros, barreras y equipo para la recolección en playa. A diferencia de los barcos de mayor tamaño que tendrán que ser adquiridos y transformados, las embarcaciones costeras sí pudieron ser construidas en México. "Los barcos sargaceros costeros, esos los fabricamos nosotros, unos los hacemos solos y otros los hacemos con la iniciativa privada", señaló el Almirante. Como parte del reforzamiento, la Marina ya había adquirido el buque "Sargassum", que al momento del anuncio se encontraba en Salina Cruz, Oaxaca, en proceso de alistamiento. Morales Ángeles informó que la embarcación debía esperar una ventana de navegación para cruzar el Canal de Panamá y llegar posteriormente al Caribe mexicano. Su incorporación permitiría aumentar la capacidad de recolección directamente en el mar. La estrategia de largo plazo contempló una inversión de 2 mil 635.6 millones de pesos para adquirir dos buques sargaceros oceánicos, seis semioceánicos, seis remolcadores, barreras dinámicas y de contención, además de un sistema de monitoreo y alerta temprana y un muelle en Puerto Juárez. El despliegue existente de Marina estuvo compuesto por 11 buques sargaceros costeros, un buque oceánico, una sargacera anfibia y 18 embarcaciones menores. El reforzamiento se concentró en Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y Mahahual, las zonas donde el Gobierno federal buscó interceptar una mayor cantidad de sargazo antes de que alcanzara las playas. La apuesta de Marina fue modificar gradualmente el modelo: menos recolección sobre la arena y mayor captura de la macroalga en el mar, para evitar su descomposición en la costa y reducir las afectaciones ambientales y turísticas.
