La Fiscalía de Michoacán inició una carpeta de investigación para esclarecer el deceso del Capitán Segundo de la Guardia Nacional (GN), Adán Vázquez Contreras, quien falleció tras sufrir heridas por proyectil de arma de fuego mientras era trasladado a bordo de una patrulla en el municipio de Aquila.

De acuerdo con fuentes, los hechos se registraron el pasado 27 de agosto sobre la carretera Tepalcatepec-Aquila, a la altura del mirador de dicha demarcación, cuando el mando militar era trasladado en un convoy de tres unidades hacia el Hospital de la 43 Zona Militar, ubicado en Apatzingán, para recibir atención médica tras haber resultado lesionado con golpes en la cabeza y una pierna durante un accidente automovilístico.

Las primeras indagatorias refieren que la comitiva se detuvo a un costado de la vía, en las inmediaciones del basurero de Aquila. Los agentes de la corporación descendieron del vehículo para desplegar una maniobra de seguridad perimetral, dejando momentáneamente al capitán en el interior de la cabina debido a la severidad de sus contusiones.

Minutos después, los uniformados escucharon una ráfaga de detonaciones de arma de fuego. Al asumir que se trataba de un emboscada perpetrada por civiles armados desde la zona cerril contigua, los elementos respondieron al fuego repeliendo la supuesta agresión e interrumpiendo la circulación en la vía por varias horas.

Sin embargo, al retornar a la patrulla para verificar el estado del mando, los guardias descubrieron que las perforaciones de bala en la carrocería provenían de la parte interna del vehículo.

En el lugar localizaron a Vázquez Contreras con una herida de gravedad y aseguraron un fusil de cargo calibre 5.56 milímetros ubicado a un costado de la víctima.

Peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán procesaron la escena del crimen y recolectaron indicios balísticos tanto en la unidad oficial como en las inmediaciones de la cinta asfáltica.

Aunque los indicios balísticos confirman que el disparo se originó desde el interior del vehículo con un fusil de cargo, las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación para determinar si se trató de una acción intencional, un accidente o la intervención de otra persona, hipótesis que se resolverán con la necropsia de ley.