Las autoridades mexicanas parecían haber restablecido el orden en varias ciudades el lunes, después de que una ola de violencia desencadenada por la muerte de un importante líder de un cártel dejara calles bloqueadas, edificios incendiados y al menos 62 personas muertas.
La organización criminal más poderosa de México, el Cártel Jalisco Nueva Generación, desató el caos después de que su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como el “Mencho”, el capo más buscado del país, muriera en un operativo militar el domingo en el estado de Jalisco.
El lunes por la tarde, las escuelas y los comercios estaban cerrados en algunas de las zonas más afectadas, y los residentes y turistas permanecían en espacios interiores.
El secretario de la Defensa Nacional de México, el general Ricardo Trevilla Trejo, dijo el lunes que las autoridades habían localizado a Oseguera después de seguir la pista de una de sus parejas sentimentales. Dijo que las autoridades también habían recabado información de algunos miembros del círculo cercano de Oseguera, y que las autoridades estadounidenses habían proporcionado “mucha información adicional” que les ayudó a identificar su paradero.
Después de que Oseguera se reunió con su pareja el viernes, las autoridades comenzaron inmediatamente a planear el operativo que llevaron a cabo el domingo por la mañana. Eso dejó a la presidenta Claudia Sheinbaum —que se encuentra bajo una intensa presión del presidente Donald Trump para combatir a los cárteles— ante una decisión de enorme importancia.
¿Debería intentar detener o abatir a Oseguera y abrir potencialmente un nuevo capítulo de violencia nacional a menos de cuatro meses de que México sea coanfitrión de la Copa Mundial de Fútbol? ¿O debería dejar libre a Oseguera en un intento de mantener el statu quo?
Sheinbaum optó por ir tras Oseguera.
La operación de las fuerzas de seguridad mexicanas que condujo a la muerte del capo desencadenó una ola de violencia que fue incluso más amplia de lo esperado. En al menos una decena de estados, seguidores de Oseguera sembraron el caos y atacaron a las fuerzas de seguridad, bloquearon carreteras e incendiaron supermercados, bancos y vehículos.
Compañías aéreas y de autobuses cancelaron sus rutas, lo que dejó varados a viajeros, entre ellos, miles de turistas en destinos vacacionales como Puerto Vallarta. Se les pidió que buscaran refugio mientras veían columnas de humo salir de una ciudad en llamas.
Francesca Ingram, de 41 años, de Barrie, Ontario, dijo que no había tiendas abiertas y que su familia no estaba segura del suministro de agua. “Lo más duro”, dijo, “es intentar tranquilizar a tus hijos cuando te preguntan cuándo van a poder volver a casa y no tienes una respuesta que darles”.
Trevilla dijo que el operativo contra Oseguera se llevó a cabo en una localidad boscosa de unos 20.000 habitantes llamada Tapalpa, un destino turístico popular.
Las fuerzas terrestres mexicanas se acercaron al búnker de Oseguera el domingo temprano, respaldadas por seis helicópteros que sobrevolaban el área, e inmediatamente recibieron disparos de miembros del cártel, dijo Trevilla. Oseguera y su círculo cercano huyeron a una zona boscosa, y las fuerzas especiales mexicanas los persiguieron, dijo.
“Lo ubican oculto entre la maleza”, dijo Trevilla.
El bando de Oseguera abrió fuego contra las fuerzas gubernamentales e impactó a un helicóptero, dijo, lo que lo obligó a aterrizar en una instalación militar cercana. Finalmente, las fuerzas mexicanas hirieron a Oseguera y a dos de sus guardaespaldas, dijo, y luego los subieron a un helicóptero para su traslado médico, donde los tres murieron. Sus cuerpos fueron llevados posteriormente a Ciudad de México.
Esto es lo que hay que saber:
Número de muertos: Las autoridades mexicanas dijeron que en los enfrentamientos del domingo habían detenido a 70 personas y abatido a 34 sospechosos de pertenecer al cártel, mientras que 25 miembros de la Guardia Nacional habían muerto. Entre los muertos también había un fiscal del estado, un guardia de seguridad y una civil, dijeron las autoridades. Los medios de comunicación locales informaron que la civil era una mujer embarazada que había quedado en medio de un tiroteo.
Ciudad en vilo: La ciudad costera de Puerto Vallarta, un popular destino turístico, permaneció envuelta en humo tras un día de violencia en el que mexicanos y visitantes se refugiaron en sus casas en busca de seguridad. Los responsables de al menos tres cruceros dijeron que los barcos no tocarían puerto en la ciudad turística el lunes, como estaba previsto.
¿Quién es el “Mencho”? Oseguera formó el Cártel Jalisco Nueva Generación hace poco más de 15 años, tras separarse del Cártel de Sinaloa, su rival. Las actividades de la organización incluyen el tráfico de drogas, la extorsión, el secuestro y el tráfico de migrantes, y Oseguera tenía fama de atacar a las fuerzas de seguridad y aterrorizar a las comunidades. El Departamento de Estado estadounidense ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a su detención.
¿Qué sigue? La muerte de Oseguera es una gran victoria para las autoridades mexicanas, que recientemente han iniciado una nueva ofensiva contra los cárteles de la droga, pero pocos creen que suponga el fin del poderoso grupo que dirigía. Aun así, el operativo que dejó sin líder al cártel podría ayudar a contrarrestar la presión de Trump, quien ha amenazado con ataques militares contra México si no hace más para luchar contra los cárteles.


