Un día antes de su cita médica programada para dar a luz, Lidya Valdivia Juárez desapareció la madrugada del domingo 18 de enero mientras conducía en una carretera de Puebla, lo que derivó en la activación de una alerta de búsqueda en esa entidad y en el Estado de México.
A la mujer, de 28 años y con nueve meses de embarazo, se le perdió el rastro al salir de la casa de sus padres en la Colonia Bosques de San Sebastián, en la ciudad de Puebla, con destino al Municipio de Acajete.
De acuerdo con información de sus familiares, viajaba por la Carretera Acajete-Apango, a bordo de su vehículo Chevrolet Malibú 2016, color negro, con placas UCR923B. Alrededor de las 2:00 horas de ese día, la joven alertó a su marido, Luis Torres, sobre una situación de peligro.Mediante mensajes de audio y una fotografía enviada por WhatsApp, Lidya denunció que estaba siendo perseguida y acorralada por dos sujetos en una motocicleta y un automóvil gris, en lo que sus allegados piensan que pudo tratarse de un intento de asalto.
Después de este llamado de auxilio, su teléfono celular dejó de emitir señal. En redes sociales, la familia informó que recibió una llamada anónima que indicaba que Lidya había sido "dejada tirada" tras mostrar mal estado. "Alerta, por la misericordia de Dios, tóquense el corazón. La gente que hizo la llamada y díganos dónde está Lidya, no la podemos localizar. Por favor, por amor a Dios díganos dónde la dejaron, porfavor, se los suplico, está en riesgo su vida de ella y la del bebé", es la súplica replicada. "Sólo díganos donde por donde está porque no la encontramos porfavor se los suplicamos (...) por favor gente ayuden, lleven lámparas y anden gritando 'Lydia' porfavor ayuden por la misericordia de Dios", es la insistencia que derivó en búsquedas y protestas. Su hermana, Andrea Valdivia, pidió oraciones y exigió a quienes pudieran tenerla que la dejen libre. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, encabezada por Idamis Pastor Betancourt, informó que se han realizado más de 30 acciones de búsqueda. Tras analizar la geolocalización del dispositivo de Lidya, se detectó actividad en el Estado de México, lo que llevó a las autoridades poblanas a solicitar la colaboración formal de dicha entidad para rastrear hospitales y puntos estratégicos. Hasta el momento, las diligencias incluyen siete entrevistas con familiares y personas del círculo cercano, revisión de cámaras de videovigilancia en la ruta hacia Acajete-Apango, e inspecciones en su domicilio y en los lugares que frecuentó antes de su desaparición. La falta de noticias y la desesperación entre los habitantes de la región motivaron bloqueos en la Autopista Puebla-Orizaba y la Carretera federal Puebla-Tehuacán para exigir agilidad en las investigaciones. Para facilitar su localización, se emitió una ficha de búsqueda que refiere que Lidya es de complexión delgada, mide 1.63 metros, tiene tez morena clara, cara redonda y cabello largo lacio color negro con puntas teñidas. Al momento de su desaparición vestía blusa negra de manga larga, abrigo café claro, mallón negro, tenis blancos y portaba una bolsa tipo mochila.
