Cd. de México.- Saltó a la política como empresario del ramo pesquero y terminó detenido como fundador y accionista de una empresa de hidrocarburos.
A sus 74 años, Ernesto Ruffo Appel ya renegaba de la política por sus añejos desencuentros con la cúpula del PAN. Y no veía venir el operativo con el que fue capturado.
En Ensenada, Baja California, donde residía desde hace años, disfrutaba el miércoles con sus amigos del dominó la semifinal que disputaron Argentina e Inglaterra. Ayer, estaba en su casa, en mangas de camisa y tocado con una cachucha, cuando llegaron a arrestarlo por un presunto caso de huachicol de combustible. A mediados de 2025, en su calidad de accionista, la autoridad federal señaló su probable responsabilidad."Se ha involucrado mi nombre en un asunto de importación de combustibles y esto tiene que ver con poner a disposición toda la información de la compañía que es mencionada por la investigación del señor (Omar García) Harfuch, para que públicamente puedan revisar toda la documentación que está en nuestras manos y que está avalada por la Aduana, el SAT y la Secretaría de Energía", ofreció por aquellos días de julio, despreocupado.
Tras la detención del que fuera el primer Gobernador de las filas opositoras, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN enderezó un comunicado de trámite: "Sabrá aclarar los hechos que se le imputan (...). Corresponde a las autoridades conducir el proceso con estricto apego a la ley", sostenía. "Es un acto orquestado por el Gobierno como distractor", acotó luego el dirigente nacional Jorge Romero a través de un video. Recién incorporado al tablero político, Somos México -de cuyo Consejo Consultivo formaba parte Ruffo- fue más enfático: calificó la detención como "una infamia absoluta" y exigió su "inmediata liberación".DESENCANTO
"Les empezó a gustar el poder". Cuando empezaba a desencantarse del PAN, Ruffo acuñó esa frase que puso de manifiesto su malestar con las prácticas en que incurrían sus compañeros de partido. Ideólogo de Acción Nacional, Luis Felipe Bravo Mena encuadró a Ruffo dentro de la "generación del 88". "La generación del 88 endereza la ofensiva electoral de mayor extensión y vigor en la historia del PAN, y conquista una posición destacada en la transición a la democracia. Sus elementos representativos son Luis H. Álvarez, Manuel J. Clouthier, Diego Fernández de Cevallos, Carlos Castillo Peraza, Francisco Barrio Terrazas, Ernesto Ruffo Appel, Vicente Fox, Carlos Medina Plascencia y Felipe Calderón Hinojosa", escribió el dos veces dirigente en su libro Acción Nacional. Ayer y hoy. Ruffo también era un cuadro representativo de "Los bárbaros del norte", esa corriente neopanista de origen empresarial que paulatinamente se haría de posiciones de poder. Persuadido por Clouthier, Ruffo peleó en 1989 por la Gubernatura bajacaliforniana y se impuso a la priista Margarita Ortega Villa en un triunfo claro e inapelable. Carlos Salinas de Gortari instruiría a Luis Donaldo Colosio, entonces líder del PRI, a aceptar sin chistar la derrota, merced a los acuerdos bipartidistas que siguieron a la controvertida elección federal de 1988 entre el tricolor y el PAN como segunda fuerza opositora. Ruffo aún era Gobernador cuando en Lomas Taurinas, Mario Aburto cegó la vida de Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de 1994. "¡Ustedes fueron!", lo culparía el entonces Procurador General de la República, Diego Valadés, en el aeropuerto de Tijuana. Para Ruffo, el atentado había sido "producto de una pugna al interior del PRI" y de "una descomposición del poder absoluto presidencial". Con Vicente Fox en la Presidencia de la República, Ruffo aceptó el cargo de Comisionado de la Frontera Norte (2000-2003). Luego se haría senador y después diputado federal. Al asumir la Gubernatura de Baja California, Jaime Bonilla lo tachó de "terrateniente" y el panista desafió al Mandatario a que demostrara su acusación, so pena de quedar "como mentiroso y especulador político". Cuando el blanquiazul perdió esa plaza, Ruffo de plano dijo que era consecuencia "de la gavilla de panistas que concentraron el poder". El ex Gobernador se animaría después a competir dos veces por la presidencia del PAN, pero sus esfuerzos fracasaron ante el establishment del partido. De allí vino su desencanto con el panismo, sobre todo con el ahora senador Marko Cortés, a quien nunca reconocería como presidente del Comité Ejecutivo Nacional. "El error del PAN es actuar como poseedor y defensor del poder; la lógica fundacional de Acción Nacional ha sido invertida porque se desvió de su poder ciudadano", le escribió en unas notas a Luis Felipe Bravo Mena. De ser el primer opositor en ganar una Gubernatura, Ruffo pisó la cárcel 37 años después.
