Monterrey.- Cada vez más trabajadores están aprovechando las disposiciones legales de lo que se conoce como la Modalidad 40, para retirarse con una pensión del IMSS mucho más alta que la que les tocaría por el salario que tuvieron en su vida laboral.
En los últimos 10 años, el número de personas que están pagando este tipo de modalidad (como una vía para pensionarse) creció un 133% a nivel nacional, con un saldo total de 272 mil 919 registros al cierre del año pasado.
La Modalidad 40 (Continuación Voluntaria al Régimen Obligatorio), es un esquema de cotización voluntaria del IMSS, que permite a las personas que estuvieron afiliadas al instituto y que dejaron de laborar en una empresa el seguir aportando cuotas por su cuenta para asegurar o mejorar su derecho a pensión. Esta modalidad solo beneficia a trabajadores formales que cotizan bajo la Ley de 1973, es decir, que fueron registrados en el IMSS antes del 1 de julio de 1997.El número de personas que está optando por esta modalidad para pensionarse, registró una tasa de crecimiento anual compuesta del 8.8% en la última década.
Mientras que las cinco entidades que porcentualmente crecieron más en los últimos 10 años fueron Jalisco con un 146%, Estado de México con un 145%, Sinaloa con un 140%, Nuevo León con un 100% y la Ciudad de México con un 58%. Así, los estados con mayor número de registros son la Ciudad de México con 44 mil 312, al cierre del año pasado, y Nuevo León con 34 mil 829. Alejandra Macías, investigadora del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), señaló que una pensión debería ser acorde a las contribuciones a lo largo de la vida laboral, sin embargo, en la ley de 1973 del IMSS tenían una cuestión más solidaria. Mencionó que las pensiones que se obtuvieron vía Modalidad 40 contribuyen a la presión de las finanzas públicas, ya que no está tan regulado el esquema y se presta para abusos. "La generación de transición se está financiando con impuestos, el IMSS recibe una transferencia del gobierno federal para pagar pensiones", dijo. Macías señaló que cuando una tasa de reemplazo (que se refiere al porcentaje del sueldo que se tiene como pensión) es superior al 100%, no es sostenible. Ante esto, indicó que una medida es una revisión al esquema de la Modalidad 40, así como un límite al monto de pensión que reciben, equivalente a un 70% y 80% del salario. "De acuerdo con la OCDE, una tasa de reemplazo es adecuada entre 70% y 80%, entonces pensaría que podría ser una guía para evitar los abusos. "Creo que es necesario hacer una reforma de pensiones amplia, que también contemple la modalidad 40", dijo. Agregó que el gasto en pensiones en general en México representa alrededor del 6.2% del PIB. De acuerdo con un análisis de Banco Base las pensiones contributivas y no contributivas (las que se generan a partir de aportaciones obligatorias durante la vida laboral y las transferencias financiadas con recursos públicos que no requieren cotizaciones previas) representaron el 27.8% de los ingresos presupuestarios y el 60.8% de los ingresos tributarios. Además, concentraron el 25.5% del gasto total y un 36.6% del gasto programable. Por su parte, Armando Guajardo, consultor en temas laborales, señaló que la Modalidad 40 permite a los trabajadores obtener una pensión alta; sin embargo, no es tan accesible para todos porque cada año se incrementan las cuotas mensuales. Indicó que el sistema de pensiones es deficitario en el País, el cual ha se incrementado con los programas sociales del Gobierno.
