Como parte de la agenda de cooperación en materia de seguridad, México y Estados Unidos enfocarán sus esfuerzos en buscar resultados inmediatos y de gran impacto contra el crimen organizado y amenazas emergentes como el uso ilegal de drones y el robo de combustible.

El Grupo Bilateral de Implementación (GBI), conformado por funcionarios de las áreas de seguridad de ambos países, se reunió este viernes en la sede de la Embajada de Estados Unidos, para dar seguimiento a la agenda del Programa de Cooperación sobre Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley.

"Representantes de 15 agencias gubernamentales de Estados Unidos y sus homólogos mexicanos participaron el 12 de junio en una reunión bilateral de implementación en materia de seguridad, encabezada por expertos y celebrada en la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, para impulsar resultados inmediatos y de gran impacto en prioridades de seguridad compartidas", informó la representación diplomática en un comunicado.

"Las conversaciones se centraron en áreas clave de cooperación, incluyendo el combate al crimen organizado y al robo de combustible, el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, la contención de la migración ilegal y el tráfico de armas, así como el avance en la colaboración y coordinación frente a amenazas y herramientas emergentes, incluidos los drones", agregó.

El GBI, dijo la representación diplomática, ilustra cómo la cooperación en seguridad entre los dos países continúa evolucionando y profundizándose, además de que representa la siguiente etapa de los esfuerzos conjuntos para generar resultados concretos que garanticen la seguridad y el bienestar común.

"Ambos gobiernos reafirmaron su determinación de cooperar, proteger a sus ciudadanos y promover una región más segura y próspera mediante una colaboración y coordinación continuas a través de reuniones periódicas", señaló.

"Las personas en ambos lados de nuestra frontera merecen vivir seguras y en paz, libres de la intimidación, la corrupción y el miedo que imponen los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales".

De acuerdo con la Embajada, ambas naciones reconocen que pueden lograr resultados históricos en materia de seguridad cuando trabajan juntas y con este espíritu de cooperación están tomando medidas rápidas y decisivas, a través del GBI.

Entre ellas, acciones para combatir el tráfico de drogas y armas, fortalecer la seguridad en la frontera compartida, desmantelar las redes de los cárteles "y hacer frente a las amenazas que socavan la seguridad y la prosperidad de las comunidades a ambos lados de la frontera".