Ciudad de México.- Los autobuses eléctricos Taruk, fabricados con tecnología y autopartes mexicanas, buscan competir con los vehículos chinos para sumarse al transporte público ofrecido en la Metrópoli, expuso el director de la empresa generadora de los motores, Roberto Gottfried.
"Para 2027 esperamos colocar entre 80 y 150 unidades para el área conurbada del Valle de México y en la Ciudad de México y a nivel nacional, alrededor de 300, tenemos pláticas con más de 18 estados", comentó Gottifried.
También buscan sumarse a la transición del modelo del hombre camión que todavía labora en los microbuses hacia corredores de transporte operados por empresas integradas por concesionarios, con esquemas financieros de crédito. El 29 de enero, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, abordó uno de los primeros Taruk y desde entonces han estado a prueba los autobuses eléctricos nacionales en diversas rutas del servicio de transporte eléctrico en la Ciudad."Estamos en espera de las licitaciones de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP), que entendemos buscan 120 unidades y participaremos con mucho entusiasmo", subrayó Gottfried.
El servicio del Centrobús, con dos rutas para trasladarse en el Centro Histórico, fue estrenado en mayo con autobuses eléctricos fabricados en China, entregados por Yotong, la empresa que ha renovado una parte de las unidades diésel de RTP. Después de acercarse a la extinción en 2018 por la antigüedad de sus vehículos, el Servicio de Transportes Eléctricos (STE) opera 14 líneas del Trolebús, con más de 300 autobuses eléctricos nuevos de origen chino, incluidos biarticulados recién adquiridos. En las línea 3 y 4 del Metrobús, en circulación en Avenida Insurgentes y en el Centro Histórico, una parte de las unidades son eléctricas, en tanto, están pendiente la transición del diésel a la electromovilidad en las demás rutas. "Tenemos con qué competir en las licitaciones, tenemos que pelearles el precio y las garantías, las condiciones de mantenimiento a 10 años", apuntó Gottfried. El costo de cada Taruk ronda los 7.5 millones de pesos, con la diferencia de que generan empleos mexicanos. "Le dije a la Jefa de Gobierno que somos una empresa de Iztapalapa, estamos en Año de Juárez, con mano de obra mexicana", indicó. Megaflux produce con tecnología local el equipamiento eléctrico de los autobuses, incluido el motor, con autobuses que han sido probados en rutas que suben pendientes, en las alcaldías con zonas montañosas, para acreditar su potencia y seguridad. "Hay que aprender a los chinos, causaron una derrama económica y un crecimiento importante de su economía, con desarrollo tecnológico, cuando decidieron invertir en soluciones de electromovilidad para sus ciudades", puntualizó. La virtud principal del Taruk reside en abatir la generación de emisiones a la atmósfera. "Se dejan de emitir las partículas PM10 y las PM2.5 y el humo con carbón negro, que vienen de los camiones con motor diésel y hacen daño al respirarlas", anotó Gottfried. Sin generar contaminantes ni ruido, los Taruk han probado en la ciudad capacidad para operar 15 horas continuas y recorrer 300 horas en forma autónoma, sin recargar baterías.
