Acapulco.- Agentes de la Guardia Nacional (GN) provistos de equipo antimotines y policías locales disolvieron con golpes y gas lacrimógeno la aglomeración de motociclistas del festival informal "Acamoto 2026", luego de que los asistentes bloquearan la circulación vial sobre la Costera Miguel Alemán, en la zona de bares de la playa Condesa.
El altercado comenzó cerca de la medianoche, en las inmediaciones del bar Baby Lobster, cuando los oficiales instaron a la multitud a liberar los carriles de la avenida, de acuerdo con lo relatado por medios como El Sur.
Ante la resistencia y reclamos de algunos grupos, la gresca escaló rápidamente e involucró a unos 60 turistas que arrojaron envases de vidrio, líquidos y proyectiles plásticos a las fuerzas de seguridad; estas respondieron rociando gas lacrimógeno a presión para dispersar el bloqueo, dejando la vía pública sembrada de basura y botellas rotas. El medio citado indicó que un visitante resultó con sangrado severo por lesiones en el rostro y el reportero local Jovanny Robles terminó descalabrado.La dispersión con gas provocó crisis menores de edad, accesos de tos y el repliegue intempestivo de decenas de personas en la periferia de La Diana, incluyendo a jóvenes, mujeres y menores de edad pertenecientes a familias que paseaban por la franja turística.
Tanto el gobierno estatal encabezado por Evelyn Salgado Pineda como el Ayuntamiento de la alcaldesa morenista Abelina López Rodríguez habían reiterado con antelación que no otorgarían anuencias ni permisos para la realización de este encuentro de bikers, debido a los antecedentes de siniestros viales fatales, congestión urbana y consumo desmedido de alcohol en ediciones pasadas. Para contener la movilización masiva, se implementó un operativo interinstitucional con más de 900 agentes operativos y filtros de revisión documental de licencias y placas en las casetas de cobro de Palo Blanco, La Venta, y en arterias como la calzada Pie de la Cuesta y la avenida Farallón. Pese a que las medidas disuasorias provocaron que numerosos clubes de motociclistas de la Ciudad de México y el Estado de México desviaran su ruta de viaje hacia Huatulco, Oaxaca, cientos de conductores insistieron en ingresar al puerto desde el jueves. Al caer la noche del viernes, el tramo de La Condesa ya operaba parcialmente como una cantina sobre la banqueta con arrancones y el rugido de los escapes, al tiempo que hoteles como el Emporio y el Fiesta Americana colocaron vallas en sus accesos peatonales para resguardar las áreas de recepción de huéspedes. Tras el desalojo forzado, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Guerrero emitió un comunicado respaldando el actuar de los tres órdenes de gobierno, definiendo la intervención como "oportuna, proporcionada y jurídicamente justificada" en aras de salvaguardar el orden público y la estabilidad de la actividad económica regional. Por otra parte, durante una reunión de evaluación matutina en el cuartel de la Guardia Nacional, la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz defendió la efectividad del cerco vial, reportando un balance de "saldo blanco" respecto a decesos vinculados al evento, un contraste significativo frente a las ocho muertes registradas en el mismo periodo del año anterior. Los informes de Caminos y Puentes Federales (Capufe) confirmaron una reducción superior al 70 por ciento en el flujo de motocicletas hacia el destino (aproximadamente 2 mil 800 unidades menos), lo que favoreció un repunte del turismo familiar y una ocupación hotelera del 76.4 por ciento. Las dependencias de Seguridad Pública notificaron que las supervisiones aleatorias sumaron 219 infracciones de tránsito, el resguardo preventivo de 54 motocicletas remitidas al corralón y la detención de cuatro civiles por agresiones de diversa índole y desacato a la autoridad.
