Ciudad de México.- En el arranque de la estrategia federal contra el robo de combustible, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador recurrió a una filial de Pemex que terminó pagando millones de pesos a una empresa de Sergio Carmona, originario de Reynosa, y conocido como el "Rey del huachicol", quien fue ejecutado en NL en el 2021, reveló el periodista Raúl Olmos.
En su nuevo libro "Huachicol Fiscal. La madre de todas las estafas", Olmos asegura que Grupo Industrial Permart, propiedad de Carmona, facturó en 2021 más de 22.1 millones de pesos a "Instalaciones Inmobiliarias para Industrias" (I.I.I. Servicios), filial de Pemex utilizada para operar el programa emergente de distribución de gasolina mediante pipas, a pesar de que la empresa no tenía experiencia en transporte de hidrocarburos.
La filial de Pemex asumió créditos millonarios y adquirió 500 pipas, convirtiéndose en pieza clave de la estrategia antihuachicol. Carmona fue asesinado en noviembre de 2021 en San Pedro Garza García en Nuevo León y fue señalado de financiar ilegalmente campañas de Morena en Tamaulipas.De acuerdo con registros fiscales del SAT, Permart emitió comprobantes fiscales digitales por más de 22.1 millones de pesos a I.I.I. Servicios.
Ese año, la filial de Pemex se convirtió en el segundo cliente más importante de la empresa, sólo detrás de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.El libro de Olmos, periodista de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), menciona también los alcances de la trama de corrupción del huachicol, que involucró a mandos de la Marina y de la Sedena, dependencia que firmó contratos por alrededor de 500 millones de pesos con una empresa que forma parte de una red de contrabando de combustible investigada por la FGR.
