La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ordenó expedir el pasaporte a un sacerdote con una fotografía en la que porte su vestimenta eclesiástica luego que denunció haber sido obligado a quitársela durante el trámite en una oficina de Coyoacán.
El Canciller Roberto Velasco informó que también se revisará la actuación del personal involucrado y la disposición interna utilizada para impedir que el religioso apareciera con su atuendo en el documento oficial.
"He instruido que se le tome nuevamente la fotografía con su vestimenta eclesiástica y se le expida el pasaporte. En la @SRE_mx se respeta plenamente la libertad religiosa. Revisaremos la actuación del personal y la disposición interna que se le aplicó", publicó en X. La instrucción ocurrió después de que Alberto Medel, párroco de Santa María Tepepan, en la Diócesis de Xochimilco, denunció que fue víctima de discriminación cuando acudió a renovar su pasaporte.De acuerdo con su relato, durante la toma de fotografía y datos biométricos, un empleado le indicó que debía retirarse el traje eclesiástico para continuar con el procedimiento.
El sacerdote se negó y argumentó que tenía derecho a vestir conforme a su condición religiosa, siempre que su rostro permaneciera visible para efectos de identificación. Tras consultar con una supervisora, el personal inicialmente permitió que se realizara la fotografía con la vestimenta religiosa. Sin embargo, cuando esperaba la entrega del documento, fue llamado a una oficina donde, según denunció, una mujer que no se identificó le exigió nuevamente quitarse el atuendo. "Una señora que no se presentó ni por nombre ni por cargo y con una actitud hostil desde el principio, me dijo tajantemente que no me iban a tramitar el pasaporte con la fotografía con traje eclesiástico, que debía quitármelo", relató. Medel aseguró que solicitó conocer el fundamento legal de la prohibición, pero únicamente le mostraron una disposición interna de la Cancillería que impedía tomar fotografías con símbolos religiosos. El párroco sostuvo que esa medida vulneraba sus derechos constitucionales a la igualdad y a la libertad religiosa, establecidos en los artículos 1 y 24 de la Constitución. También denunció que la funcionaria estaba acompañada por un policía, cuya presencia interpretó como una forma de intimidación. "La mujer que, de forma autoritaria y apoyada por un policía que estaba atrás de ella, en clara actitud de intimidación, me obligó a despojarme de mi ropa eclesiástica", señaló. El religioso afirmó que, aunque no le negaron expresamente la expedición del documento, le dejaron claro que debía cumplir con la exigencia para continuar el trámite. "Los sacerdotes católicos somos ciudadanos de segunda que, a causa de nuestra opción de fe, tenemos libertades y derechos restringidos. Esto es una expresión más de que no somos iguales ante la ley", reclamó. Medel dirigió su denuncia a la SRE y a Velasco, al considerar que un reglamento interno no puede prevalecer sobre los derechos constitucionales.
