Ciudad de México.- Durante la presentación del "Decálogo de Ética, Honestidad y Cero Corrupción", la Mandataria capitalina, Clara Brugada dijo que la información sobre trabajadores gubernamentales será expuesta por la Secretaría de la Contraloría, al comienzo de su tercer año de gestión.
Aún no se estableció la fecha a partir de la cual se prevén esos balances ni su periodicidad. "Solicito a la Secretaría de la Contraloría que se informe de manera periódica sobre servidores públicos sancionados en la Ciudad de México. Con este código de ética, honestidad, y cero corrupción, buscamos consolidar una nueva ética pública en la Ciudad de México", enfatizó.Un día después de que realizó un acto masivo denominado "Rendición de Cuentas", previo a acudir al Congreso a presentar el Segundo Informe del sexenio, Brugada enlistó los puntos del decálogo que deberán cumplir todas las personas que laboran en la Administración pública.
También dijo que el listado busca recordar que el poder pertenece al pueblo, al igual que los recursos. "La sociedad mexicana carga heridas profundas de una larga historia de corrupción, privilegios, abusos, mentiras, traiciones y promesas incumplidas. Nos han lastimado muchos anteriormente gobiernos que en distintos momentos pusieron intereses personales de grupo o extranjeros por encima del interés del pueblo y del interés nacional. Los cargos no son privilegios eternos, son responsabilidades y obligaciones temporales. Gobernar es servir, servir es transformar", manifestó. En el decálogo comprende acciones como no destinar dinero público a intereses privados, que haya un Gobierno honesto, cero corrupción y cero impunidad. "La privatización de bienes o espacios públicos será considerada una forma de corrupción, no vamos a tolerar sobornos, moches, el influyentismo, conflictos de interés, nepotismos, patrimonialismos, ni ninguna forma de corrupción", afirmó Brugada. También se incluyó que los funcionarios deben actuar con austeridad, sin privilegios ni ostentaciones. "Rechazamos los lujos, privilegios y gastos superfluos con cargo al erario. La austeridad empieza por quienes gobiernan, menos para el gobierno más para la gente", añadió. La Mandataria agregó que es parte importante del decálogo la transparencia total, menos burocracia, tratos sin prepotencia, discriminación o abuso de poder, además de cero tolerancia hacia las violencias contra las mujeres, gobernar en territorio y usar el servicio público para transformar. "Hacemos del poder y la buena administración herramientas para la transformación y la mejora de la ciudad y de la vida de la gente, no para la permanencia de un grupo o de un sector en el poder", abundó Brugada.
