Si tiene un guardadito de 218 millones de pesos, puede convertirse en el nuevo dueño del único club de golf en Cozumel, o por lo menos, de lo que queda de él.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) sacó a remate este lunes el inmueble que ocupaba el Country Club de Cozumel, para saldar deudas fiscales de una empresa denominada CG Inversiones.
El deudor solidario de esta firma es Isla Maya Club de Golf, dueña del predio que será subastado. Esta empresa anunció en enero de 2021 el cierre definitivo del club, que había operado durante 20 años, luego que no pudo recuperarse de problemas generados por la pandemia de Covid-19 y la caída en la llegada de turistas por cruceros.Según el SAT, el predio de 23.9 hectáreas está valuado en 327.9 millones de pesos, por lo que los 218 millones son la postura mínima para participar en la subasta, que estará abierta hasta el 12 de octubre.
En su momento, el campo de golf de 18 hoyos con par 72 fue diseñado por Nicklaus Design Group, la empresa del legendario golfista Jack Nicklaus, y en 2006, obtuvo una certificación internacional por sus prácticas relacionadas con el medio ambiente. A estas alturas, a cinco años de su cierre, la aplicación Google Maps muestra que el campo de golf ya está invadido en varios sectores por la vegetación, y fotos publicadas por el SAT muestran algunas residencias aparentemente abandonadas. "El inmueble actualmente se encuentra con desarrollo inmobiliario en construcción", advierte la convocatoria para la subasta, pero también aclara que se encuentra deshabitado. La Administración Desconcentrada de Recaudación de Jalisco fue la que embargó el terreno para sacarlo la venta, porque el domicilio fiscal del deudor está en esa entidad. La subasta estará abierta a recibir ofertas hasta el 12 de octubre. Apenas en agosto pasado, el SAT intentó rematar acciones de la permisionaria de casinos Codere en la empresa Impulsora de Centros de Entretenimiento de las Américas (ICELA), valuadas en mil 168 millones de pesos, por las que esperaba recibir al menos 800 millones, pero la subasta no tuvo compradores.
