Cd. de México.- Mientras los conflictos bélicos impulsan las ganancias de las refinerías estadounidenses, en México, Pemex dejó escapar ese beneficio y en agosto pasado su producción de crudo cayó a su nivel más bajo desde que se tiene registro.
The Wall Street Journal publicó ayer que, de acuerdo con analistas, productores independientes de combustibles de Estados Unidos, como Valero Energy, Marathon Petroleum y Phillips 66, están en camino de superar ampliamente las ganancias reportadas durante el segundo trimestre.
JPMorgan proyecta que Valero podría generar 8 mil 950 millones de dólares en ganancias antes de impuestos durante el tercer trimestre, un incremento de 50 por ciento respecto al periodo anterior. Las expectativas reflejan el entorno favorable para las compañías que procesan petróleo y comercializan combustibles en medio de las tensiones internacionales.En contraste, Pemex se aleja de su meta de producir un millón 800 mil barriles diarios de crudo.
En agosto extrajo un millón 336.4 mil barriles, sin condensados, su nivel más bajo desde que se tiene registro. Las exportaciones también tocaron fondo. La petrolera envió al extranjero 275.2 mil barriles diarios, su menor volumen histórico y una caída de 44.9 por ciento respecto al mismo mes del año pasado. Como resultado, los ingresos por exportaciones se contrajeron 34.3 por ciento, a 626.9 millones de dólares. El WSJ estima que el tercer trimestre será récord para las refinerías estadounidenses. Para Pemex, en cambio, el panorama sigue siendo adverso y amenaza con prolongar los resultados negativos del primer semestre. En ese periodo, Chevron y ExxonMobil sumaron una utilidad neta de 32 mil 990 millones de dólares, mientras que Pemex registró una pérdida neta equivalente a mil 601 millones de dólares. Las refinerías de Estados Unidos aprovechan los márgenes récord del diésel y otros combustibles, en un contexto de menor oferta mundial y aumento de precios. Estas condiciones elevan los ingresos favorecen sus resultados financieros. En México; sin embargo, la apuesta de Pemex por la refinación ofrece rendimientos mucho menores que la exportación de crudo. Un análisis de México Evalúa señala que en 2025 refinar un barril dejó una renta de 26.20 dólares, mientras que venderlo como petróleo crudo aportó 47.70 dólares. La diferencia de 21.50 dólares por barril representa un costo de oportunidad de 153 mil millones de pesos. Es decir, el País habría obtenido mayores ingresos si hubiera exportado el crudo en lugar de procesarlo, de acuerdo con las estimaciones del organismo. ¿Y para 2027? El panorama apunta en la misma dirección. Con base en los supuestos de los Criterios Generales de Política Económica de Hacienda, México Evalúa estima que el diferencial será de 17.50 dólares por barril, lo que implicaría para Pemex una renta potencial perdida de 137 mil millones de pesos anuales. Así, a ambos lados del Río Bravo se dibujan escenarios opuestos, mientras las refinerías estadounidenses se encaminan a un periodo de ganancias extraordinarias, Pemex enfrenta una menor producción, exportaciones históricamente bajas y el costo económico de una estrategia de refinación que genera menos ingresos que vender el crudo.
