El Observatorio Permanente de Integridad Electoral (OPINE) advirtió que si Guadalupe Taddei se va a quedar al frente del Instituto Nacional Electoral (INE), deben quitarle las atribuciones unipersonales y volver a las decisiones colegiadas.

"Deberían adoptarse otras medidas: que la Consejera Presidenta deje de ejercer por su cuenta las facultades que le otorgó el Congreso en 2024 y someta esas decisiones al Consejo General; que se recupere la colegialidad en la toma de decisiones; y que no se interfiera con las investigaciones de la ASF ni de otras instancias", señaló.

Advirtió que se debe evitar otra crisis por el manejo financiero de la institución, luego de la situación de conflicto de interés en que se encuentran la Presidenta del INE y directivos, por su relación cercana con un proveedor de materiales electorales.

Sobre todo, debe ponerse a salvo el proceso electoral del 2027, remarcó OPINE.

"Las acciones para superar esta crisis deben ser contundentes, transparentes y basarse en un manejo escrupuloso de los recursos. Sobre todo, deben poner a la institución y a la integridad electoral por encima de cualquier interés personal.

"Para ello es indispensable que el Consejo General actúe como órgano colegiado, y no mediante decisiones unipersonales, como ha ocurrido hasta ahora", indicó en un pronunciamiento.

Frente a la relación que mantiene Guadalupe Taddei con el empresario José Alfredo Hernández Casillas, quien ha obtenido millonarios contratos para entregar material electoral, la agrupación advirtió que debe haber un esclarecimiento de cómo se entregaron los contratos y deben fincarse responsabilidades de los funcionarios involucrados, si hay irregularidades.

"La Consejera Presidenta es la principal responsable de la crisis de confianza que hoy enfrenta el árbitro electoral. Su responsabilidad política es innegable, independientemente de lo que determinen las investigaciones.

"En ese caso, tanto ella como el INE deberían impulsar el esclarecimiento de los hechos que se le atribuyen, así como de los que involucran a otras personas funcionarias del Instituto", precisó OPINE.

Expuso que las decisiones que se toman en el INE deberían realmente sopesar sus consecuencias, para así proteger tanto a la propia autoridad electoral como la integridad del proceso electoral del siguiente año.

Destacó que todos los escenarios se deben analizar, como son las consecuencias de que Taddei finalmente sí renuncie.

Recalcó que, en primer lugar, el Consejo General quedaría con diez integrantes, y la legislación electoral no prevé voto de calidad.

Con ello, el bloque mayoritario de consejeros afines a Morena quedaría con cinco integrantes, frente a cuatro del minoritario.

Aunque suele votar con el grupo mayoritario, el consejero Ucc Kib Espadas en ocasiones se aparta y vota diferente, por lo que habría decisiones que podrían acabar en empate y él sería el fiel de la balanza, explicó.

Además, destacó OPINE, en ausencia de la presidenta Taddei, las otras consejerías tendrían que elegir de entre ellas una presidencia provisional, que saldría del bloque mayoritario.

"Si se llegara a ese punto, llamamos al Consejo General a elegir, como mínimo, una presidencia provisional por unanimidad", destacó como una forma de propiciar el consenso en el INE.

Los actuales consejeros no podrían buscar la Presidencia del INE, porque el Tribunal Electoral ha determinado que sería equivalente a una reelección, lo cual no está permitido.

Si bien la Cámara de Diputados tendría que convocar a un nuevo proceso para designar a la nueva Presidencia, se puede dar el caso de que la elección no se genere o se atrase, alertó la organización observadora electoral.

"Ese proceso debería resolverse en poco tiempo, pero, como ya ha ocurrido en otras ocasiones, podría quedar pendiente durante todo el proceso electoral", indicó.

"Desde el OPINE expresamos nuestra preocupación por la situación a la que se ha llevado al INE.

"Llamamos a la Consejera Presidenta a actuar con responsabilidad, a poner el interés de la institución por encima del propio y a trabajar de la mano con las consejerías electorales para encontrar las soluciones que más convengan al Instituto, con su legitimidad y la confianza ciudadana como prioridad", señaló el grupo.